The seven year itch

Mi pareja y yo, mi blog y yo, Jusamawi y yo llevamos ya siete años juntos. Este es el momento en el que, según Billy Wilder, debería empezar a sentir una comezón, un no sé qué que me haga dudar de lo que hasta ahora ha sido estabilidad. Ese momento en el que uno siente que lleva demasiado tiempo con el otro, ese tiempo traidor en el que uno se aburre o se cansa de estar siempre con el mismo y con lo mismo. Por otro lado, y siguiendo las enseñanzas del maestro, no es menos cierto que se trata de una sensación  engañosa. Confundimos la tranquilidad de una relación asentada con el hastío y fantaseamos con ansias de libertad, con quedarnos solos o con buscar algo nuevo y diferente.

La tentación vive arriba y yo, como me enseñó otro gran maestro, no me he resistido y he caído en ella. Sí, lo confieso, tengo una amante. Soy egoísta y no he dejado a nadie. Ahora vivo con dos y las dos me quieren. Ahí queda eso.

Llevo ya tiempo con esta doble vida pero todavía no lo había hecho público. Ella es mi otra cara y como todo el mundo sabe todos tenemos no dos sino varias. Aprovecho este día para hacer público mi pecado. Pecado que como casi todos es más atractivo por el mero hecho de serlo.

Perdón Jusamawi por no habértelo contado antes. Uno es sincero pero hasta cierto punto. ¿De qué serviría si no la mentira?

¿No dicen que  donde caben dos caben tres?