Señor presidente

Estoy hasta la coronilla, hasta los huevos, hasta los cojones de que sólo seas capaz de hacer mohínes. No soporto las estrategias ni a los estrategas cuando las decisiones son imperativos morales. Cuando uno tiene la obligación de hacer algo lo hace y basta. No importan las consecuencias. Es más, un imperativo moral no contempla… Sigue leyendo Señor presidente