Los miserables

Baltasar Garzón ha sido condenado a 11 años de inhabilitación y expulsado de la carrera judicial.

Creía, en un primer impulso, que sería capaz de derramar cientos de palabras para mostrar indignación, rabia e impotencia. Creía, en un primer impulso, que no habría suficientes adjetivos en el diccionario para calificar el atropello al que hemos sido sometidos. Creía, en un primer impulso, que no había nada nuevo bajo el sol que pudiera sorprenderme a estas alturas. Compruebo, sin embargo, con pasmo, que ya no me quedan palabras ni rabia. Leo una y otra vez el titular y mis ojos no acaban de acostumbrarse. Siento sobre todo abatimiento y tristeza. Siento vergüenza. Cuando algo parece tan evidente, uno se siente tonto explicándolo.

Decía Groucho Marx que jamás aceptaría pertenecer a un club que le admitiera como socio. Yo tampoco quiero ser parte de un mundo que permite que sucedan estas cosas. Que convierte en monigotes a sus habitantes. Que olvida siempre a las víctimas en beneficio de los verdugos. Que corta el cuello al que lo estira. Que calla al que habla y otorga al que calla.

Yo me bajo en la próxima. ¿Y usted?

6 comentarios en “Los miserables

  1. El comentario anterior se refiere a que, aun sabiendo que es una de tus formas de hablar, a veces me desespera el enfoque noir de todo, que te empeñas en tener a veces. No creo que te hayas puesto de acuerdo con que la sentencia esa es el final, pero a veces, leyéndote, siento que caigo en la trampa y te creo. Es como una perversión. Prescindible, por supuesto.

    Hay cientos de miles de personas en el mundo que lo ven desde otros puntos de vista….. muchas de ellas, quizá como principio de algo. Un botón de muestra. Muchas de ellas están haciendo y y seguirán haciendo algo al respecto. El problema de estos tipos, sí esos mismos, es que no pueden evitarlo, se les va la mano. Se les va irremisiblemente. Esa es su perdición. Tarde o temprano, en esta vida o en la siguiente, terminan colgados de los talones en Milán.

  2. El negro es un paso necesario para llegar al blanco. Tras la reacción llega la acción. De nada vale hacer como que no pasa nada. El negro es un color muy extendido.
    Ni la sentencia ni nada es el final. Lo mismo que tú te desesperas con el enfoque noir, a mi me sucede lo mismo con los optimistas empedernidos.Los optimistas a pesar de todo. El enfoque blanche es tan distorsionador como su contrario. No me los creo. Pienso que, involuntariamente, hacen más mal que bien.Tal es su empeño de cargarse de buenas intenciones y propósitos que acaban por olvidar la bazofia que nos rodea.
    El enfoque noir a veces nos llega hasta el cuello y termina por ahogarnos. El blanche tiene el riesgo de hacernos acabar viviendo en las nubes,

    Además de todo lo dicho, es evidente que es también una forma de hablar.

  3. Confíteor Deo omnipoténti quia peccávi nimis….. La desesperación, como dicen, es parte del fracaso, pero lo peor que tiene es que se empeña en parecer inevitable. Todos traemos taras congénitas (lo bueno es que no hay una sola que no tenga remedio). Week-end heureux!

  4. En realidad, hablaba de las mías, pero me parece una excelente idea que te pongas a ello. Difícilmente alguien tenga algo mejor que hacer en cuanto a sí mismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s