Escándalo y silencio

Hasta qué punto de estulticia hemos llegado si consideramos admirable que un hombre de ochenta y cinco años con serios problemas de salud renuncie a su cargo. Una cosa es la sorpresa por la falta de precedentes en el tiempo, otra, bien distinta, es otorgarle a la acción méritos dignos de un superhombre. Benedicto, ahora… Sigue leyendo Escándalo y silencio