Bloggers

No es cierto que haya tantos tipos de  bloggers como blogs.Las estadísticas hablan de millones y millones de blogs que han ido apareciendo como setas a lo largo de los últimos años.Muchísimos son el juego de un día,el sueño de una noche de verano o  de invierno, un mero intento , un arrebato .Luego quedan flotando vacíos y oscuros por la blogosfera.

Si pudiéramos saber cuántos blogs cumplen más de dos o tres años observaríamos que  la blogosfera es el país con el mayor índice de mortalidad infantil y la menor esperanza de vida.

De entre los que llegan a ser adultos son muy pocos los que alcanzan una difusión suficiente como para justificar ,por ese motivo, su existencia.La mayoría, no nos engañemos,están condenados a un casi absoluto anonimato.Aun y todo, la gente persevera y acomete la cotidiana actividad de sentarse frente al ordenador y dejar que sus ideas, opiniones,aficiones,reflexiones u obsesiones pasen a través de sus dedos a la pantalla.

De entre los que alcanzan la gloria de ser vistos y leídos por una legión de seguidores, poquísimos consiguen el beneficio económico que sustente el tesón necesario para seguir adelante con esta árdua empresa de ser siempre interesante,inteligente y atractivo.La mayoría, no nos engañemos,no aportan  nada en especial y nadan en la mediocridad y el aburrimiento.

De entre los que alcanzan gloria y dinero casi ninguno es deslumbrante.No hay relación directa entre fama y calidad.Casi nunca lo más visto ni lo más leído se corresponde con lo mejor o con lo bueno, por muy difícil que sea definir tales conceptos subjetivos.

De entre los deslumbrantes muy pocos son entretenidos y tienen,por ello, una barrera infranqueable para llegar  a ser populares.

Lo que mueve a la gente a crear un blog puede analizarse desde dos puntos de vista.Por un lado podemos considerar  que es la temática la motivación principal.Del mismo modo que un aficionado a la fotografía o a la música, por ejemplo, busca encontrar en su círculo social gente con la que compartir su afición, la blogosfera ofrece la opción de aumentar el número de posibles interesados en una materia determinada, dando,además, la oportunidad, según sea el caso, de exhibir aquello que hacemos mostrándolo públicamente.

Por otro lado, y no menos importante,está el hecho de publicar anónimamente todo aquello que pensamos.Temas que jamás trataríamos en público,poemas que nunca osaríamos leer delante de nadie o material que permanecería guardado en cuadernos o cajones, tiene ahora la posibilidad de ser mostrado.Es más fácil,además,esperar la reacción de quien lee lo que escribimos con una pantalla de por medio.Hay distancia y hay tiempo.No se da la inmediatez del cara a cara  y no hay que hacer piruetas verbales para no herir a nadie.El silencio de los otros será , en todo caso, nuestro mayor enemigo.Nada comparado con la cara inexpresiva o la palabra hueca de alguien a quien tengamos delante.

No hay datos que lo confirmen, pero parece claro que, gracias a los blogs y sus adláteres, hay mucha más gente que da un paso al frente  y  escribe, opina, comenta y abre la posibilidad de descubrir cosas que dormían olvidadas en su interior.Hay muchas más palabras navegando que las que nunca hubo escritas en cuadernos y diarios.Hay más poetas, pensadores, opinadores,comentadores,fotógrafos, creadores, divulgadores…de los que,de otra manera, nunca hubiéramos sabido antes.Que haya más no sé si es bueno pero es cierto, que los haya mejores es sólo un presentimiento.

Cuando ya se ha dado el paso, cuando ya habitamos este planeta universal de letras, teclas y pantallas, cuando cómodamente instalados hacemos público lo que sabemos o pensamos, llega el momento de plantearse,¿qué estoy haciendo?, ¿por qué lo hago?,¿hasta cuando?

Hablaré de mi.Tengo un blog.En unos meses cumplirá dos años.Lo que me motivó a empezar no puedo resumirlo en una causa.Fueron varias.Escribir.Escribir para otros.La decisión personal de publicarlo.La satisfacción de verlo negro sobre blanco.Saber lo que los demás pensaban.La oscura esperanza del aplauso.La disciplina.Obligarme a vencer la pereza que inundaba  tantos cuadernos en blanco, tanto proyecto inacabado,tanta palabra dormida en los desvanes.Sacar de mi cabeza  todo aquello que me daba vueltas,ordenar ideas,pensar en alto y lograr la paz después de expresar lo que pienso o lo que siento.Concentrarme.Hablar de lo que me gusta para que otros lo conozcan.Dejar de ser egoísta.

Nunca me motivó, lo confieso, conocer gente, establecer relaciones  ni intercambiar sentimientos.Ver sin ser visto. Escuchar sin ser oído era una tentación mucho más dulce.

Casi dos años después  ninguno de los motivos ha desaparecido.Estoy más tranquilo.Escribir es ya para mí un hábito.Eso me gusta. Siento,eso sí, una obligación que no siempre  es agradable.El tiempo se consume en leer otros blogs, hacer comentarios y responderlos.A veces, como en mi vida diaria, prefiero el silencio.Si pasan días y no publico nada algo me empuja a hacerlo.Yo no he firmado ningún contrato, detesto la sensacíón de tener que hacerlo a la fuerza. Una cosa es el hábito y otra la rutina.Una la devoción y otra la obligación.Me gusta recorrer los blogs amigos, descubrir otros hasta entonces desconocidos.Caigo con gusto en la tentación de ser tajante, de discutir y de intentar ser brillante.No me gusta decir lo que no pienso.Me produce cansancio dejar siempre constancia de que he estado.Sentir que me quito un peso de encima cuando ya he terminado.No soy cumplidor y por eso no me siento mal educado.No puedo decir hola y adios, qué bonito, nos vemos.No quiero agenda que me indique un horario.Odio los protocolos.

Cuando miro hacia atrás, no me arrepiento.

Pienso en las horas que he pasado escribiendo y leyendo.Me detengo a recordar momentos y compruebo aliviado que mi paso por este nuevo planeta está lleno de buenos recuerdos.

Un perfecto equilibrio

Uno de los temas en que es más dificil ponerse de acuerdo es el de si el mundo, la humanidad, mejora o no con el paso del tiempo.No es sencillo llegar a una conclusión clara.Ya se ha comentado en otras ocasiones que esto depende del análisis que hagamos.Si lo hacemos desde un punto de vista cuantitativo, la conclusión es evidente: nunca en la historia de la humanidad ha habido un número de gente tan grande que viva dignamente como ahora.Eso no quiere decir que no haya una cantidad vergonzante de personas que todavía viven en condiciones indignas.Tanto más cuanto la diferencia entre los que viven bien y los que viven mal es cada vez mayor y debida en muchos casos al abuso de unos sobre los otros.Por eso es también lícito ver la botella medio vacía y opinar que un mundo donde se permiten esas diferencias,es todo menos el mejor de los mundos posibles, más bien al contrario.Permitir que esto suceda no es más que la prueba palpable de la degradación de la humanidad a un punto tal de ceguera, hipocresía y egoismo que hasta el retrato de Dorian Gray parecería bello comparado con el refllejo  que el mundo actual muestra en el espejo de la conciencia colectiva.

Se pueden aportar datos que corroboren sin lugar a duda alguna una u otra perspectiva.En los paises desarrollados la educación y la sanidad alcanzan al cien por cien de los ciudadanos,la democracia se extiende por el mundo imparable, aceptando que la libertad, la justicia y la dignidad son de todos y para todos y no de unos pocos,la mujer ha progresado en derechos y libertades en el último siglo más que en toda la historia conocida, la cultura no es ya un bien escaso al alcance de unos pocos privilegiados, sino que se extiende por todas partes y es creada por todos y para todos.¡Basta ya!Todo esto sucede al mismo tiempo que la otra cara de la moneda.Esa que nos muestra como en muchos paises del mundo la esperanza de vida no alcanza los cuarenta años,la mortalidad infantil hace que se nos hiele la sangre, la renta per cápita sea una broma de mal gusto o el testimonio en un juicio de una mujer valga la mitad que el de un hombre.¿Seguimos?

Creo que todos somos conscientes de todo esto.Unos ,los que vivimos bien ,cerramos los ojos y nos vemos forzados a engrosar las filas de los optimistas y asegurar sin que nos tiemble la voz que estamos en el buen camino y que al final  lograremos un mundo en el que todos disfrutaremos de lo que hoy disfrutan unos pocos.Otros, por el contrario, no pueden sino odiar una realidad que les señala como los parias de la tierra, aquellos que tienen que vivir de las migajas de los que les dominan y que tienen que soportar además como sus señores les hablan de libertad, igualdad y justicia al mismo tiempo que les devuelven a sus paises por el terrible delito de buscar trabajo y una vida más digna o ven como todos los recursos de sus paises se esfuman en el pago de los intereses de la deuda externa que les axfixia lenta y cruelmente pues les permite respirar  de vez en cuando con una limosna y así hacer más lenta su agonía.

¿Quién tiene razón? Ninguno y los dos.Me explico:desde un punto de vista práctico que no se detiene a pensar en los”daños colaterales” podemos afirmar que el progreso genera progreso, la educación cultura y formación y con ellos desarrollo, que es sólo cuestión de tiempo  y que más pronto que tarde la justicia reinará en este castigado planeta.Veremos como poco a poco más y más gente alcanza un nivel de vida en el que sonreir sea posible y donde las moscas en los ojos de los niños sean sólo una pesadilla del pasado.Desde otro punto de vista, sin embargo,podemos defender que la dura y terrible realidad nos demuestra que esto no será posible puesto que el bien de unos se basa en la explotación de otros.Que a unos les sobra porque a otros les falta y que el perfecto equilibrio no es más que el señuelo que tienden los poderosos para que los desahuciados piquen, se lo crean y les dejen seguir pescando.

¿Cuál es la solución?Para unos paciencia y esperanza ,para otros revolución y un millón de cheguevaras que les saquen las castañas del fuego.¿Hará falta otro diluvio universal que nos obligue a empezar otra vez de cero?

Tengo para mi que esta partida ya se ha jugado muchas veces y que siempre ganan los mismos.Y eso, como todo el mundo sabe es tremendamente aburrido.

P.D.:Pido perdón a Rohinton Mistry por apropiarme del perfecto título de su más que perfecta novela.

La vida no vale nada

La esperanza de vida en un país desarrollado es hoy en día, si hacemos la media entre hombres y mujeres, de unos 80 años.Si analizamos en qué invertimos todo ese tiempo obtendremos los siguientes resultados:

  • Dormir: 8 horas/día x 365días/año x 80 años =  +- 26 años
  • Comer: 1’5  x 365 x 80  =   +-5 años
  • Higiene, vestido y cuidado personal: 1 x 365 x 80 =+- 4 años
  • Transporte: 1 x 365 x 80 = +- 4 años-
  • Estudio y trabajo: 8 x 365 x 60 = +- 20 años
  • Tareas domésticas: 2 x 365 x 65 = +- 6 años
  • Televisión: 2’5 x 365 x 70 = +- 8 años
  • Teléfono: 0’5 x 365 x 65 = +- 1 años

No hay que ser  un experto matemático para hacer las cuentas necesarias. Si a los 80 años que nos tocan  de vida les restamos los que gastamos en las actividades señaladas tenemos:

80-26-5-4-4-20-6-8-1= 6

¡6 años! Los que nos dedicamos a nosotros mismos son 6 miserables años. Estos 6 años podrían ser los 6 primeros de nuestra vida. Esos que todos dicen que son los más importantes y felices de nuestra existencia, pero de los que no recordamos prácticamente nada.

Conclusión 1: Las actividades más interesantes, más personales y enriquecedoras  que el ser humano realiza sobre el planeta tierra son ver la televisión y hablar por teléfono.

Conclusión 2: Si no hay nada después de esta vida, todo esto es absurdo.

Si nos reencarnamos, volveremos a cometer los mismos errores y de esa rueda  nadie nos sacará.

Si existe un infierno el viaje no merece la pena.

Si hay algo parecido a un cielo, espero que haya televisión  y teléfono móvil.

P.D.: Siempre nos quedarán los nueve meses que pasamos en el útero  de nuestra madre.(De eso sí que no queda memoria alguna, pero siempre es interesante decir que fue la época más enriquecedora y creativa de nuestra vida)