El horror y la belleza

E. S., como cualquiera de  nosotros, trata de explicar un problema planteando una hipótesis.Él plantea no una sino siete, pero todas tratan de dar la explicación del mismo enigma: la condición humana.

1ª Dios no existe.

2ª Dios existe y es un canalla.

3ª Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.

4ª Dios existe, pero tiene accesos de locura: esos accesos son nuestra existencia.

5ª Dios no es omnipresente, no puede estar en todas partes.A veces está ausente. ¿En otros mundos? ¿En otras cosas?

6ª Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas. Lucha con la materia como un artista con su obra. Algunas veces, en algún momento logra ser Goya, pero generalmente es un desastre.

7ª Dios fue derrotado antes de la historia por el Príncipe de las Tinieblas. Y derrotado, convertido en presunto diablo, es doblemente desprestigiado, puesto que se le atribuye este universo calamitoso.

Yo no había cumplido aún los 20 años.Era un estudiante  que compaginaba los libros con un trabajo en una tienda de discos.Un día llegó a la tienda un hombre.No recuerdo qué disco estaba buscando.El hecho es que dejó sobre el mostrador una carpeta y un libro.Yo desde siempre he tenido la necesidad de averiguar de qué libro se trata cuando veo a alguien con uno entre las manos.Hago lo imposible por llegar a saber el título y el autor. Aquél día lo tuve fácil. El cliente andaba distraido entre los discos.Yo me acerqué y comprobé que se trataba de Sobre Héroes y Tumbas de un tal Ernesto Sábato.Era un libro de la editorial Seix Barral y en la portada podía verse una figura de piedra hundida en la tierra hasta el cuello.No conocía ni el libro ni el autor.Mi investigación no pasó de alli.Entró más gente en la tienda, tuve que atenderles y me olvidé del libro.

Un par de días después, estando yo en la librería en la que solía comprar casi siempre mis libros,los dedos,la vista,el azar o el destino me llevaron a la sección de literatura latinoamericana.Allí, en medio de aquella jungla de palabras me topé de nuevo  con Sábato y aquella figura hundida en la arena.Normalmente suelo echar una ojeada a un libro antes de comprarlo. Aquel día no lo hice.Sólo miré la fotografía del autor en la contraportada del libro y su frente despejada, su expresión enfurruñada y la mirada perdida tras unas enormes gafas me acabaron de convencer de que tenía que llevármelo conmigo.Así lo hice.Deje de buscar lo que andaba buscando, pagué y me fui.

Muchos años después,hoy,me levanto, me acerco a la biblioteca y vuelvo a coger el libro.El paso del tiempo ha dejado sus huellas,(no me gustan los libros que continúan impolutos tras los años),está ya algo amarillento y el lomo muestra las arrugas creadas por el abrir y cerrar de sus páginas.Nunca lo he vuelto a releer entero.Sí a trozos.No quiero romper el hechizo en el que viví cuando lo leí hace ya tantos años. No sé que sensación me produciría ahora ni me importa.El libro marcó un hito en mi vida de lector.Las 558 páginas que Sábato escribió me embrujaron.Martín,Fermando y Alejandra pasaron a ser tan importantes en mi vida como los seres de carne y hueso que me rodeaban.La lectura del Informe sobre ciegos fue devastadora y reveladora.La existencia de un mundo paralelo al nuestro que nos acaba dominando,la normalidad alterada por ese otro mundo y sobre todo, la escalofriante claridad con la que Sábato lo describe me impresionaron de tal modo que todavía hoy siento el vértigo que entonces me produjo.Comprendí tras su lectura que las cloacas de las que habla,ese mundo subterráneo oscuro y tenebroso, no son más que la escenificación de los temores que todos llevamos dentro.La condición humana es dual y se debate siempre entre el cielo y el infierno.Lo que Sábato nos hace ver es que ese cielo y ese infierno viven los dos en nuestro interior.Nada nuevo tal vez.Su habilidad reside en cómo nos lo cuenta.Una historia delirante comienza poco a poco a perturbarnos y a hacer creible lo increible.El horror que nos muestra nos debería hacer aprender y aunque parezca dificil nos debería ayudar a apreciar lo bueno que también llevamos dentro.En ese sentido imagino que Sábato dice que hasta del horror podemos sacar algo bello.

Alejandra ha permanecido clavada en mi memoria desde entonces.Cada vez que escucho ese nombre pienso en ella.Ella es su dueña.

Si alguien me pidiese que le contase detalladamentee el argumento del libro, no podría hacerlo.Son diferentes novelas dentro de la misma novela.El Informe sobre ciegos podría leerse perfectamente  por separado.Sólo sería capaz de describir el shock que me produjo.Lo leí sin respirar.No sé si el libro me iluminó.Lo que sí puedo decir es que me conmocionó.Ni que decir tiene que Ernesto Sábato ocupa desde entonces un lugar preferente entre las personas importantes de mi vida.Tiene ya 97 años y, paradojas del destino, está prácticamente ciego.Fue un científico que lo dejó todo por la literatura, por la creación.Es un ser obsesionado con fantasmas interiores,pesimista y rabioso tal vez por estar vivo.Sólo ha escrito tres novelas y unos cuantos ensayos.Sin embargo el peso de su palabra permanecerá sin duda en el tiempo.Conociéndole como creo que le conozco, imagino que esto le trae sin cuidado.

Su conclusión es desasosegante: Sigue gobernando el Principe de las Tinieblas.Es tan claro que casi me podría reir si no me poseyera el pavor.