Coherencia y consecuencia

¿Cuántos principios ha de tener una persona? ¿Existe alguno inamovible? ¿Cuántos son los mínimos que nos es posible cumplir sin caer en contradicción entre lo que pensamos, decimos y hacemos? ¿Es posible ser coherente? ¿De qué sirven las ideas si no se actúa en consecuencia? ¿Existen las ideas si no las expresamos? ¿Hay libertad sin coherencia? ¿Puede ser feliz el inconsecuente?

¿Tienen cohesión mis ideas y mis actos? ¿Hay relación entre lo que digo y lo que pienso? ¿Es coherente prometer lo que no podremos cumplir? ¿De qué sirven los deseos no conectados a los actos? ¿Puede la inconsecuencia ser lógica? ¿Son compatibles subjetividad y coherencia? ¿Por qué no damos respuesta coherente a las necesidades?

¿Por qué acabamos por acostumbrarnos a los principios sin actos? ¿Dónde queda la conexión entre las ideas y los hechos? ¿Es posible la tranquilidad sin fidelidad al pensamiento? ¿Cómo compatibilizar mentira y respeto? ¿Existe autoestima sin coherencia? ¿Dónde queda la verdad sin ella? ¿Cómo concebir la honestidad incoherente?

¿Por qué siempre justificamos nuestros actos? ¿Por qué no actuamos como pensamos? ¿Por qué finalmente acabamos por pensar cómo actuamos? ¿Por qué nos gusta celebrar la contradicción en vez de maldecir la incoherencia? ¿Por qué tanto empeño en justificar los hechos y olvidar el pensamiento?

¿Respuestas? ¿Las tienes? ¿Dónde buscar coherencia sin valentía? ¿Dónde se esconden los valientes?

Una sociedad coherente es moral, una persona consecuente es ética. Un mundo coherente es, por lo menos, un lugar un poco más feliz.

¿Qué es la ética? El arte de saber vivir (bien). Sólo viven bien los coherentes. Sólo aspiran a la felicidad los valientes.

Sólo ellos  merecen auténtico respeto.

La prueba del laberinto

Compañero,

El que aquí les habla,mejor dicho escribe, fue en otro tiempo compañero de correrías del autor de este blog.Nos unía una amistad labrada en el tiempo y la palabra.También el silencio fue importante.La mejor prueba de medir una amistad es ver la naturalidad con que se convive en el silencio.Cuanto más cómodamente nos instalemos en un silencio compartido, más sólida es la relación de los callados.Me voy por las ramas.Decía que la relación que me unía al inquilino de esta casa era tan estrecha que podía, casi sin darme cuenta, adivinar cuál sería su siguiente movimiento.No hemos compartido cama pero sí macarrones.Conocía de antemano,no la respuesta pero sí el sentido de la reacción que el susodicho tendría ante cualquier asunto que se nos pusiera por delante.El tiempo nos fue haciendo transparentes el uno para el otro y él podía hablar por mi boca y yo, obviamente, por la suya.Lo curioso del caso es que esto no trajo consigo el aburrimiento.Puede parecer, desde fuera, que la ausencia de sorpresa es el origen de la desgana.No tiene por qué ser así.

He mantenido incontables discusiones,cambios de opiniones,juegos de palabras con mi amigo. El amanecer nos ha sorprendido frecuentemente con la mente fresca y el gaznate seco.Hemos vencido , los dos,a la desidia,a la rutina que tantas relaciones empobrece y que tantas expectativas frustra.Nos hemos maldecido, hemos luchado en buena lid por retorcer las palabras hasta el límite y sacarles todo su jugo.Hemos reído también con el disparate y el absurdo fruto de muchas batallas.Hemos,en secreto, admirado el bravo ingenio de nuestro oponente.Hemos compartido, en fin, sueños y desvelos.

Hoy, ya en la distancia de mi retiro voluntario,aprovecho este lienzo en blanco,permítaseme la licencia,para sustraer unos minutos de mis cábalas y dejar constancia de mis pensamientos en este lugar prestado que otrora fue casi tan mío como suyo.

Él no lo sabe pero de vez en cuando,sólo de vez en cuando, he releído las palabras que juntas han dado en formar el esqueleto de esta bitácora. Tras estas relecturas no he podido dejar de representarme este espacio como un rompecabezas.Tiene un evidente problema: no están aún todas las piezas y tal vez nunca lo estén. A pesar de ello, debo manifestar que hay algo que me deja insatisfecho.Yo, que aprecio al autor, para qué negarlo, trato de olvidar afectos y juzgar lo que veo con el escalpelo de un diseccionador.Estoy perplejo. No sé si lo que leo forma un corpus  o constituye una colección de contradicciones.A veces veo esperanza y otras derrotismo.Alegría y tristeza repartidas a partes iguales.Palabras que nada desvelan y silencios que lo dicen todo.Colores pintados por un niño grande y tenebrosos negros fruto de la mala conciencia.Presencias y ausencias. Comunicación y silencios.Renuncia del pasado y añoranzas.Querer y no poder y no poder y querer.

Tal vez se me diga que esto es plato común en todas y cada una de nuestras vidas.Tal vez  yo conteste que éste es nuestro problema verdadero. Seres incompletos repletos de dudas.Puzzles condenados a permanecer siempre inconclusos.En la vida nos deleitamos con el presente, con lo novedoso. Eso azuza nuestro ingenio y olvidamos que mañana hoy ya será pasado. Olvidamos, con harta frecuencia, la importancia de la constancia y de su prima hermana la coherencia.

No sé si exagero pero detecto incoherencias, vacíos, promesas incumplidas, caminos levemente recorridos, retos no desafiados. De vez en cuando,lo reconozco, algo luce y alumbra suavemente un entorno oscuro.Pero, la luz derramada es débil y sucumbe a la siguiente esperanza.

Te daré un consejo, old chap: nunca olvides que los cuchillos están hechos para cortar, la luz para alumbrar,las palabras para comunicar y tu vida para buscar.

En fin, no era esto en realidad a lo que venía.No era mi propósito volver a hablar de lo que tantas veces hemos hablado.Llevo tanto tiempo callado que las palabras se me han escapado de las manos.Es difícil vivir en  el silencio.

Quería dar una sorpresa al autor de las noches y los días de este blog porque yo, como Funes el memorioso, no olvido y sé que por estas fechas hace ya un año que hizo un año que mi estimado colega dijo hola al mundo y parió este lugar primero negro y después blanco.Negro como la noche que tanto le gusta y blanco como la serenidad que anhela.

Hace ya setecientos  treinta  días con sus noches que mi viejo amigo se deja sus dedos en las teclas buscando el significado oculto de las palabras, la luz definitiva y el color de los colores.Negro sobre blanco,colores y fotografías que tratan de explicar un mundo, el suyo, en este espacio sin fin que se alarga incesante como el tiempo.

Es la hora del crepúsculo.Te tengo que dejar.Es mi hora del paseo entre los árboles.Es el momento de intentar que mi cabeza se vacíe de conceptos.Necesito fundirme con la tierra que piso.Me voy, así en silencio, como he venido. No trates de buscarme. Seré yo quien te encuentre cuando llegue el momento.

Que la fuerza te acompañe compañero del alma, compañero.

Wimasaju

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Monsieur,

Aprecio en lo que valen tus palabras.Llevaba demasiado tiempo echándote de menos y me alegra saber al menos que respiras.Perdí tu pista hace ya muchas lunas pero me negaba a aceptar tu silencio como definitivo.  Siento a veces envidia al imaginarte ensimismado en tus pensamientos, desnudando tu cerebro de ideas marchitas y llenando tus pulmones de  nuevo aire fresco y transparente.

Confío en que cumplas tu promesa y un día, de nuevo, regreses para compartir una botella de vino y junto al fuego o caminando por caminos amarillos guardemos silencio o intercambiemos  tantas palabras acumuladas en el tiempo.

Me ha hecho pensar leer lo que me dices.He tratado de verme como ese rompecabezas que mencionas y no te falta razón.Cuando uno busca, no sabe cuál es el camino adecuado.Es necesario tentar la suerte,aceptar el azar y escoger entre un  mar de dudas.Si dibujáramos todos los caminos recorridos tendríamos ante nosotros un laberinto.El laberinto es nuestro destino.La esperanza es que ese laberinto no sea un mundo cerrado en el que estemos condenados a dar vueltas y vueltas sino que encontremos la salida.La mayor parte de las veces lo más que conseguimos es volver al punto de partida.Sentimos alivio por no habernos perdido, pero ¿de qué nos ha servido?La salida, por definición, no puede ser la misma que la entrada.Buscarla es la tarea, por más vueltas que demos.

Toda imagen es incompleta.Mi blog es mi laberinto.En él recorro caminos buscando la salida. En el empeño, frecuentemente doy traspiés, recorro de nuevo sendas anteriormente recorridas, choco de frente con la duda, me pierdo, me duermo en los laureles, me abandono,me empecino.Sé que buscar es el camino.

Setecientos treinta días después de abrir esta ventana aún me quedan ganas de seguir buscando.

¿Qué son cien mil palabras en este infinito espacio? Tan sólo el leve eco del eco de lo que otros muchos ya dijeron.

Entiendo tu silencio.

La fuerza que me envías me será necesaria.

No tardes.Tenemos que hablar de tantas cosas.

Jusamawi

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P.S.

Del negro inicial pasé al blanco. De la oscuridad protectora a la luz cegadora.Ahora otra vuelta de tuerca.Necesito un espacio tranquilo, mínimo.Todavía sigo buscándolo.Este ha sido un primer paso. Aún estoy en la línea de salida.Aquí te espero.