Pocas veces hablo de él, pocos saben que me gusta. Así quiero que sea. Es como un amigo íntimo, privado. No me gusta compartirlo. Todos escondemos secretos. Cuando son inconfesables no nos queda más remedio. Cuando no lo son, el ocultamiento es voluntario y eso le da más valor. El valor de elegir.
Hoy, escuchándolo una vez más, no he podido evitar la tentación. Nunca me acuerdo de él cuando me preguntan, siempre sus discos parecen esconderse entre los demás. Acabo, no sé cómo, siempre apareciendo. Hay cosas que no hace falta recordar. Están siempre presentes aunque se oculten. Es un músico discreto, independiente y lleno de talento. Nunca se apuntó al glamour y ha hecho siempre lo que ha querido. Hace unos años estuvo a punto de morir y, hoy, afortunadamente, está más vivo que nunca.
Long is the time and hard is the road. Everybody is looking for a place to put down their heavy load.
Deja un comentario