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Yo, me, mí, conmigo
Cada vez me apetece menos escribir sobre las cosas que pasan. Lo que no sucede es mucho más interesante. Mi vida pasa según la vivo y lo que queda es aquello que no cuento, que sólo yo y yo sabemos. Somos dos en uno. Uno que habla, que camina, que se relaciona, come y duerme. — leer más
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Tres irlandeses
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Mi último día de verano
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El hombre que reparaba aspiradoras y la mujer que vendía flores
Recomiendo con años de retraso pero recomiendo. Entre recomendar y no recomendar, entre hablar y callar, entre opinar y no opinar me quedo siempre con recomendar, hablar y opinar. Dudo incluso de si no he hablado de él, de ella, de la película y de su música anteriormente, pero ante la duda y la pereza — leer más
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Fotografías, (pinturas) y recuerdos
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Domingo y lunes de julio
DOMINGO El verano con nubes no es verano. La lluvia en verano debería ser sólo cosa de furiosas tormentas. Las tormentas, dejarse sentir tan sólo de vez en cuando. El sol tendría que venir para quedarse. Julio avanza poco a poco y yo me siento en febrero. Uno sabe dónde reclamar o a quién hacer — leer más
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Junio repetido
La vida está llena de momentos que se repiten. No siempre son iguales pero lo que los une puede más que las circunstancias que se empeñan en separarlos. El tiempo, por ejemplo, pone distancia entre ellos pero nuestra habilidad para medirlo hace que disfracemos su paso con la coincidencia del aniversario, la situación o el — leer más
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Noche de fuego
La noche más corta, el día más largo. Noche en la que el fuego es luz y no tormento. — leer más
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Una y otra vez el tiempo
Todos los días pasan. Sólo algunos empiezan y acaban. No siempre es bueno ni lo uno ni lo otro. No siempre es malo tampoco. A veces la falta de límites permite al tiempo deslizarse sin dibujar contornos. Todo es uno y uno es todo. Otras, somos feliz o dolorosamente conscientes del paso de la vida. — leer más
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Carta a un idiota pagado de sí mismo
Estimado idiota, Cuando te conocí, me pareciste, si he de ser sincero, algo rancio. Tu forma de hablar, de moverte y de vestir me previnieron. Yo, de natural abierto, hice caso omiso de aquellas señales y me juré juzgarte por tus actos. Me dispuse, por tanto, a la tarea de convivir, aunque fuera ocasionalmente, contigo — leer más