XX XY

Durante siglos y siglos de historia hemos asistido al bochornoso espectáculo de ver cómo media humanidad era silenciada por la otra mitad. Los hombres con su actitud arrogante han cerrado las bocas de las mujeres no sólo por la fuerza sino con la más sutil artimaña de hacerles creer que estaban mejor calladas, que su misión era reírles las gracias a ellos y  asentir a lo que  su amo y señor decía, que su mundo estaba en otra parte y que su realidad era diferente.

Sé que el mundo ha estado siempre hecho a la medida del macho y sé también que para ocultar esta situación se han creado los más horribles de los tópicos: detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer, la que de verdad lleva los pantalones  es ella…Son siniestros realmente y quien se los cree lleva la peor de las vendas sobre los ojos: la de la ignorancia y el engaño.

Todo eso es una absoluta mentira. La triste realidad es que las mujeres han estado condenadas al silencio y las pocas que han osado abrir la boca han pasado por muchas más penalidades por el mero hecho de tener diferentes cromosomas.

El siglo XX ( cromosomas femeninos) ha sido tal vez el siglo donde más avances se han conseguido en lo que llevamos de historia. La medicina, la ciencia y la tecnología pueden dar fe de que esto es cierto. Con todo, el avance más importante ha sido, sin ninguna clase de duda, la equiparación, al menos sobre el papel y sólo en ciertas partes del mundo, de la mujer con el hombre. No se ha conseguido aún igualdad real alguna pero por primera vez una cantidad importante de los habitantes de este planeta acepta este prodigioso cambio con naturalidad.

A pesar de todo la mujer guarda demasiado silencio. Su participación en el mundo público, no en el mundo de los hombres, es todavía muy escasa y el camino que queda por recorrer es, sólo con imaginarlo, agotador.

Hay una excepción en este mutismo generalizado. Hay un mundo en el que esta tendencia se está rompiendo y en el que asistimos  día a día a la creación de una realidad diferente. Ese mundo es internet, más concretamente los blogs y las redes sociales. Tal vez la razón primera sea que ese mundo es nuevo, que todos hemos empezado de cero. Es un mundo que tiene menos barreras de entrada puesto que cada uno es dueño de su espacio. Sentados frente a la pantalla del ordenador podemos, independientemente del sexo, decir o hacer lo que queramos. La imagen, gracias a dios, no cuenta a la hora de valorar lo que cada uno crea. En unos pocos años las mujeres han mostrado en público más ideas, palabras, músicas, pensamientos y opiniones que en todos los siglos pasados.

El mundo de la creación parecía vedado a la mayoría de las mujeres. El arte era masculino y esto, obvio es decirlo, es tan tonto como pensar que la expresión de inquietudes venía determinada en los genes. La comunicación entre iguales ha dado un paso de gigante gracias al ratón y al teclado, benditos sean.

Uno puede pensar que la explicación a este fenómeno es la posibilidad de ocultarse tras una pantalla, de no exponerse en vivo y en directo a la indiferencia del otro. Es una forma de verlo y no niego que haya parte de verdad.  La misma verdad, en todo caso, que se oculta en cualquiera, independientemente de su sexo, que aprovecha el anonimato de la red para expresar lo que siente.

Según parece hay más mujeres que hombres en Facebook, hay más lectoras de blogs y  el número de blogs escritos por mujeres crece exponencialmente. No es un asunto anecdótico. La blogosfera, el ciberespacio es un mundo virtual tan real como el que  vemos y tocamos todos los días. En él todo el que quiera puede dejar constancia de lo que piensa, puede mostrar sus opiniones, puede comunicarse, intercambiar información, enseñar sus creaciones cuando y como desee.

Si esto es una señal de lo que está por venir no lo podemos asegurar todavía. Lo que sí demuestra es que lo natural no son los papeles repartidos como en una obra de teatro donde el director siempre es el mismo. Lo natural es que en un mundo nuevo la participación no se impone y cada cual decide cuándo, cómo  y de qué quiere hablar.

Los blogs más leídos siguen siendo los escritos por hombres, los temas más buscados responden a lo que culturalmente se ha aceptado como masculino. Estamos ante el atisbo de un cambio y, eso, que parece poco, nunca jamás lo habíamos atisbado.

La posibilidad de un cambio real en la sociedad donde cada uno actúe, exprese, cante, pinte, escriba, cocine, fotografíe, sueñe, rece, piense y diga lo que quiera es demasiado bonita como para creérnosla todavía. Internet y todo lo que conlleva está todavía en pañales, le quedan todavía años para llegar a la adolescencia y más aún para una época estable y madura. No es malo lo que de momento nos ha dejado.

Yo podría ser una mujer y a nadie le importaría.¿O sí?

59 comentarios

  1. Si tu fueras mujer J yo te querría igual o incluso más quien sabe.

    Me has hecho pensar en la coincidencia de los cambios que se producen en el mundo en el siglo XX en cuanto a la mujer con el cromosoma que nos define. Simplemente no me lo había planteado antes.
    Sabes, M sembró la idea de que quizás solo seamos meras marionetas en manos de un tramposo que se mofa a nuestra costa, llamemosle Dios para que todo el mundo nos entienda. Si es así ese tramposo sabe cuando mover ficha.

    ¿No te parece?

    Cromosoma XX en vía de desarrollo

  2. A mí sí me importaría.

    Yo no pienso que hombres y mujeres seamos “iguales”, no lo somos, pero sí pienso que deberíamos tener iguales derechos, deberes y oportunidades.

    Es un artículo muy interesante el que has escrito. Ahora que lo he leído caigo en la cuenta que es cierto, la mayoría de los lectores de los blogs que visito son mujeres, sean los bloggers hombres o mujeres. No sé si hay más bloggers hombres o más mujeres, pero sí, el anonimato ayuda mucho a la expresión, literaria o no. Es igual que a través de la historia, algunas escritoras incluso optaban por seudónimos masculinos para poder merecer ser leídas. George Sand, por ejemplo. Pero femenino o masculino, la mayoría usaba un seudónimo.

    Lo siguen haciendo, hombres y mujeres, sólo que ahora se llama “user name”. Tiene muchas ventajas.

  3. Charlotte,
    Se agradece el detalle.
    Ha habido un siglo XX pero nunca habrá uno XY.
    Si dios está jugando con nosotros o está demasiado ocupado en sus asuntos no nos debería importar demasiado.Nunca lo sabremos, por tanto deberíamos actuar como si todo dependiese de nosotros.Si la duda nos detiene malo, ya sabes.
    Entre nuestras obligaciones está la de la única diferencia entre tú y yo sea el cromosoma.

    Kit,
    Nadie piensa que hombres y mujeres sean iguales en el sentido en el que tú lo entrecomillas.Tampoco lo son la mañana, la tarde y la noche y los tres forman parte del día.Hombres y mujeres no es que deban, es que no pueden dejar de mantener sus diferencias.Lo obvio, y no puedo respetar a quien no piense lo mismo, es que la sociedad en la que vivimos y que está formada por ellos y por ellas, no debería hacer ninguna diferencia entre ellos.
    La realidad es que las hace, constantemente las hace.
    El asunto de internet si que está resultando clarificador.Nuevo mundo, nuevos comportamientos.Espero que no se vuelvan a cometer los mismos errores.

  4. Claro que sí, Jusa. Muchas de las teóricas feministas afirman que fuera de las diferencias físicas obvias y no tan obvias, toda diferencia de género es producida exclusiva y artificialmente por el aprendizaje “que impone la sociedad patriarcal”. Y la mayoría de las y los feministas lo cree a pie juntillas.

    Las sociedades (fuera de las oficialmente teocráticas) hace cada vez menos diferencias. Mucho más difícil o lento es –o al menos da impresión de que lo es– el cambio en el pensamiento y actitudes de hombres y mujeres.

    Me agrada tu optimismo respecto a Internet.

  5. Un artículo esperanzador. Cualquier cosa que facilite o promueva la expresión libre del pensamiento es buena o buenísima, para toda nuestra especie. Si fueras mujer, sería fantástico.

    Kit tiene razón en lo que dice de las/los feministas.

    Charlotte, querida, jamás he sembrado una idea como esa. Creo que me expliqué estrepitosamente mal. No es complicado, pero es un poco laborioso de explicar y de ningún modo quiero desviar el tema de esta entrada abundando sobre ese asunto. Lo haré donde procede hacerlo, asap.

  6. Vale, entendido. La percepción cambia en función del lector, que le vamos a hacer. Tu has sembrado la idea y yo la he regado un poquito a mi manera, pero ha quedado claro que no era eso a lo que te referías.
    Esta ha sido mi reflexión a partir de tu idea del tramposo.

    Volviendo al tema central, espero de todo corzazón que se cumpla lo que dice J, que la única diferencia aceptable entre hombres y mujeres sea el cromosoma que nos diferencia.
    Ahora si no negaré que me gustaría ver el mundo en manos de una mujer durante un tiempo.

  7. Kit,
    A mi me cuesta mucho distinguir las diferencias o similitudes si nos salimos del parámetro cultural.Hemos llegado a tal punto que deslindar lo genético de lo cultural, más allá de lo físico, es tarea sobre la que ni tan siquiera hay quorum. Las explicaciones que se nos dan para diferenciar los comportamientos me temo que están lejos de ser definitivas.

    En cualquier caso, para mí este no es el problema.El verdadero problema es cómo aceptar y respetar la opinión de quienes defienden la no igualdad en derechos.

    M,
    Interpreto que no estás de acuerdo con la opinión de las feministas sobre este asunto.Es un asunto interesante para debatir siempre y cuando no olvidemos el fondo de la cuestión: seamos iguales o diferentes, esto no debería impedir la igualdad de oportunidades. La diferenciación de los sexos ha justificado demasiadas veces la desigualdad en la vive la mitad de la población.
    Creo que es un hecho objetivo que internet es algo esperanzador por las posibilidades que ofrece.Veremos por qué caminos lo llevamos en el futuro.Está en nuestras manos.Y en esta ocasión los ciudadanos de a pie tenemos más que decir.Eso me parece esperanzador y al mismo tiempo me da miedo puesto que si no sabemos utilizar bien nuestras posibilidades perderemos una gran oportunidad.

    Charlotte,
    ¿Quieres ver el mundo en manos de una sola mujer?

  8. ¿Alguién puede decir quien es de verdad Jusamawi, Charlotte, o yo mismo, Arístides? En realidad no nos conocemos. Podemos ser todos unos farsantes; pero lo cierto, es que sentimos lo mismo y seguramente nos estremecemos ante cosas parecidas.

    Lo cierto es que me importa poco si quien está detrás de la pantalla es varón, mujer o travestido. No puede ser de otra manera ya que desconocemos el componente sexual de quien nos lee.

    Por mi parte, bien venidas sean todas las personas que tengan algo que decir y si hacen bien, mejor.

    Un saludo.

  9. La era machista debió haber terminado hace siglos, pero por alguna razón sigue aquí… nada para sentirse orgulloso.

    Yo agregaría al conocido dicho de “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”, claro, porque si la mujer no lo empuja desde atrás, el hombre no haría absolutamente nada. Aunque me gusta más: “De la mano de un gran hombre va caminando a su lado una gran mujer”, es romántico y no coloca a nadie delante o detrás del otro. Excelente post, saludos

  10. J, en manos de una sola no, necesitará un buen equipo de mando del que pueden formar parte hasta hombres 🙂

    Por otro lado me ha gustado mucho lo que ha dicho A.B

    bye

  11. Arístides,
    Qué bueno sería si todos pensaran lo mismo. Para eso hay que sacarse de encima todos los prejuicios.Estamos todavía a mucha distancia de ese objetivo, pero creo que internet lo ha puesto un poco más fácil para empezar a recorrer eses camino.

    A.B
    ,
    La era machista no es una era es de momento toda la historia. Es tiempo de que cambien las cosas pero no para que cambiemos de era sino para que deja de haberlas.

    Charlotte,
    Me habías asustado. Lo que si es necesario es que las mujeres dejen de ser invisibles en los espacios públicos.

  12. Jusamawi, lo que más quiero lleva rostro de mujer. Sólamente por un planteamiento egoista, obviando otras consideraciones de tipo idelógico, me parece que debo estar con ellas.

  13. A mí no me importaría en absoluto, pero si en cierto que se agracede leer esto de un hombre ¿o no?.
    Gracias
    Elena

  14. Arístides,

    Cuando llegue el momento en el que defender la igualdad no sea una ideología sino algo evidente como la necesidad de respirar, entonces habremos alcanzado el objetivo.

    Elena,
    De nada.Triste es que haya necesidad de agradecerlo.
    Gracias a ti.

  15. Me incorporo con retraso al debate, absorbido por otras obligaciones. Un excelente post, jusamawi, cuyo fondo comparto al ciento por ciento. La pregunta fundamental es, para mí: ¿por que la humanidad creó un dios hombre? A partir de ahí, el poder ha estado siempre en manos masculinas, y sólo muy recientemente se han empezado a incorporar a él las mujeres (y no siempre con mucha fortuna: ¡recordemos a Mrs. Thatcher, por ejemplo, o a la esposa de Mao Zedong, que encabezó la horrible “banda de los cinco” y la revolución cultural, que resultó ser todo lo contrario!).
    El problema del machismo es que tiene milenios de edad, y que al menos hasta la primera guerra mundial (con honrosas excepciones anteriores) la mujer ha tenido un papel absolutamente secundario en las sociedades, es decir, estaba sometida absolutamente al poder (en la España franquista apenas tenía derechos, no podía ni siquiera abrir una cuenta corriente personal o firmar letras de cambio para comprar a plazos, entre otras cosas). Y tiene aún ese papel de segunda fila (sueldos inferiores, rechazo del mundo laboral si está embarazada o si no tiene un aspecto físico más o menos agradable, “objeto sexual”…), pese a los avances que se han hecho en el terreno de la igualdad.
    Me parece un buen argumento el del cambio que se está produciendo en el ciberespacio, donde la mujer, sin duda, adquiere un protagonismo extraordinario, aunque como ha comentado alguien, desde el anonimato que se oculta detrás de la pantalla del ordenador. Pero también acaba saliendo de ese espacio privado, que la da a conocer: aplaudamos ese avance.
    En cambio, discrepemos totalmente de los “ordenadores” de las religiones (tan influyentes todavía), empezando por la de Roma, que marginan a la mujer a los monasterios femeninos y, si acaso, a las tareas de limpieza de los templos (cuando no a complacer sexualmente a los “castos” eclesiásticos). La veneración de la “madre de dios” no deja de ser un lejano referente de las creencias ancestrales en las divinidades femeninas de la procreación, que ya se mostraban en la prehistoria como “venus avant la lettre”.
    Suscribo tus palabras, claro está, y las de las y los comentaristas, pero añado que el problema no aqueja sólo a la condición femenina, sino al casi universal rechazo del “otro”, sea éste mujer, persona de piel oscura o de fisonomía distinta de la “nuestra”, gitano, practicante de otra religión o, simplemente, convencido por unas ideas políticas distintas de las que tenemos. Permítaseme incluir esta observación en el debate, aunque se aparte un poco del tema central de éste.
    Gracias una vez más, J., por expresar con tanto rigor, claridad y contundencia unas ideas que no debería ser necesario plantear en pleno siglo XXI.

  16. Albert,
    En este mundo no hay retrasos.
    Es bueno saber que existe el acuerdo en este tema.

    A dios, no lo dudes, lo creó un hombre.
    El cambio con respecto a la mujer no es, de momento, más que un esbozo, un principio de un largo camino. Ha sido muy repentino.Creo que en cien años se han conseguido más cosas que en todos los siglos anteriores y aun y todo, lo que queda por delante hace parecer minúsculo el camino recorrido.
    Es frustrante ver como en este asunto la norma va por delante de los usos y costumbres.Queda mucho por hacer.

    La presencia pública de la mujer es todavía analizada como una cosa curiosa y novedosa.
    La igualdad real sólo llegará cuando no nos sorprenda que una mujer haga lo que tradicionalmente han hecho los hombres.

    Es descorazonador observar como se mantienen concordatos con instituciones como la iglesia católica que sin ningún rubor impide y margina la presencia femenina e incluso la relega a un papel vergonzante.

    No te falta razón en lo referente a que lo mismo que estamos hablando de las mujeres se reproduce en cualquier cosa que se nos muestre como diferente.

    ¿Por qué la gente tiene tanto miedo a lo que no es igual, a lo que se sale de la norma? ¿Por qué vemos amenazas don de deberíamos ver riqueza?

    Querámoslo o no el futuro es mestizaje, el futuro es disparidad entre iguales.
    ¡Abajo los uniformes!

  17. Sí, ¡abajo los uniformes! El viajar ayuda mucho a comprender y a no asombrarse por casi nada. Veo sociedades machistas donde las mujeres (sobre todo jóvenes) están alcanzando puestos de responsabilidad, porque se han preparado concienzudamente para ello, toman decisiones importantes y tienen bajo su mando a muchos hombres. Se da todavía muy poco, pero empieza a darse, al menos en el norte de Europa, donde incluso la equiparación de salarios empieza a ser un hecho; sin embargo, la crisis está resultando una buena excusa para dar pasos atrás. Siempre habrá excusas, pero lo importante es que si se da un paso atrás, se den al menos dos pasos adelante. Como muy bien dices, en el último siglo los avances en este terreno han sido muy importantes: que continúen.

  18. En estos temas siempre miramos al norte.Estos aspectos son los que marcan la diferencia, no el PIB o el número de cabezas nucleares disponibles.
    Cuando escribo esto me parece casi ridículo por lo obvio. Muchos callan por no parecer ingenuos.Puede más la vergüenza que la verdad.

  19. Llego tarde, como siempre, ¿¿¿¡¡¡el eterno femenino!!!??? y te agradezco la entrada de corazón. Estoy muy orgullosa de mi blog. Tengo una progresión ascendente muy acentuada, de la cual me siento muy orgullosa, me tienen en cuenta, me leen aunque lleve faldas, bueno más bien vaqueros!
    Te agradezco la reflexión, me parece muy certera. La pena, sin embargo, es que Belen Estebán sea la reina incontestable de los blogs y proyecte esta ímagen tan detestable de las mujeres. Prefiero no sacar ninguna conclusión.

  20. Anne,
    La conclusión que hay que sacar es la tremenda labor que todavía queda por hacer.
    De la misma manera que la innombrable puede que sea la reina de los blogs, las películas más vistas o los libros más leídos son los que son.
    Si te pones a buscar cuáles son los blogs más visitados, se te cae el alma a los pies. Si, a pesar de todo el desarrollo humano, nos fijamos en los programas de televisión más vistos o la música más consumida dan ganas de apearse en la estación más próxima.
    No nos engañemos, los responsables de todo esto no son seres pérfidos que nos comen el coco, multinacionales que nos engañan ni gobiernos corruptos.Los responsables somos cada uno de nosotros.Tenemos lo que nos merecemos. Ya somos mayorcitos como para ir siempre echando la culpa a los demás.

    En lo que respecta al tema de esta entrada,no tienes por qué agradecerme nada. Las verdades como puños son a veces las más difíciles de ver.
    Yo te leo, lleves faldas o vaqueros.

  21. Fabulosa entrada Jusamawi. Es cierto que las mujeres hemos sido invisibles a lo largo de la historia. Esa situación ha cambiado. Como recién llegada ignoro lo que ocurre en la red. Es cierto que tenemos lo que nos merecemos. Responsabilidad para asumirlo. Conpromiso para cambiarlo. Diálogo. Gracias por la reflexión. Un saludo.

    PD Hice un comentario anterior demasiado extenso pero lo he cambiado por éste. Sigo en ello.

  22. J., no me parece justo que nos echemos todas las culpas a nosotros mismos, como dices en tu respuesta a Anne. Hay quienes se aprovechan de todo esto y no contribuyen a resolver el problema que planteas, sino más bien lo contrario. Seremos mayorcitos, pero no tan tontos como para asumir responsabilidades que no nos corresponden.
    Lo que más se consume es porque se “fabrica” (y permíteme que use esta palabra incluso para los libros) y se “promociona”, aprovechando el atontamiento general en que vive la mayoría de la humanidad.
    Lamento no considerarme miembro de esa mayoría, pues de algún modo ya me apeé en una estación y estoy de vuelta de muchas cosas desde hace un montón de años (¿o me engaño? Bueno, para mis adentros al menos me sirve y me salva el estómago).
    Aunque si lo que dices nos incluye por fagocitosis, lo puedo entender e incluso aceptar.
    En cualquier caso, tu afirmación de que “la conclusión que hay que sacar es la tremenda labor que todavía queda por hacer” no hay más remedio que compartirla, pese a que tengamos algunos puntos de vista distintos (que, en el fondo, no son tan distintos como mi réplica pudiera dar a entender).
    En fin: los “raros” también tenemos que asumir (y compartir) muchas cosas.
    Todo lo que he dicho, por supuesto, lo he dicho sin acritud y no simplemente para contradecirte: supongo que no te cabe duda de eso.

  23. Gracias Letras. Sí, la situación está cambiando pero no lo hace sola.La red creo que está sirviendo para demostrar que no existen diferencias que justifiquen estereotipos.Son demasiados siglos oyendo la misma monserga. Son demasiados lugares en el mundo en los que todavía hacen oídos sordos a lo evidente.
    Hablar todavía de igualdad debería sonrojarnos.
    Es mejor sonrojarse que quedarse callado.

    Tus comentarios tienen cabida aquí. No importa lo extensos que sean.Los blogs no tienen problema de espacio.Se expanden como el universo.

  24. Albert,
    Claro que no me cabe duda alguna.
    Cuando quiero responsabilizarnos a todos es porque estoy harto de escuchar argumentos que defienden que nada podemos hacer. El atontamiento general del que hablas no nos exime de responsabilidad.
    La educación se ha generalizado, el acceso a la cultura está al alcance de la mano,disponemos de la posibilidad de conseguir información más allá de la que se pueda considerar oficial, tenemos la posibilidad de elegir entre multitud de opciones y sin embargo consumimos lo que nos dan y elegimos lo que criticamos.
    Esto sucede en todas las actividades, lo mismo me da en el ocio donde todo el mundo critica el consumismo y los centros comerciales y luego son el lugar preferido para pasar el tiempo libre,la televisión donde nadie confiesa ver lo que verdaderamente ve,internet donde teniendo todo a nuestro alcance el click se escapa siempre en la misma dirección como por ejemplo en la política donde seguimos votando a aquellos a quienes días antes aborrecíamos.

    En el tema que trataba esta entrada y en muchos más donde aparentemente hay un lógico acuerdo sucede algo parecido: ese acuerdo sobre igualdad de sexos o sobre la justicia social,la libertad de pensamiento, la tolerancia con el diferente etc se queda tristemente sobre el papel o en las charlas de sobremesa con los amigos. A la hora de la verdad nos dejamos llevar por la inercia de la comodidad y la comodidad casi siempre es no hacer nada. Como sabemos que no hacemos nada, excepto quizás hablar, se nos hace imprescindible buscar alguien a quien echar la culpa de nuestra pasividad.Siempre son otros los responsables, nosotros no.

  25. No, si al final reconozco que tienes razón, Jusamawi: entramos en un círculo vicioso sin darnos cuenta y con frecuencia mordemos el anzuelo. Y somos de lo más contradictorio. Yo veo la televisión sólo mientras desayuno, almuerzo y ceno (actos de supervivencia en los que empleo muy poco tiempo), me he prometido no ver ni uno solo de los partidos de fútbol de Sudáfrica (creo que lo conseguiré)…, pero me apasiona la Fórmula 1 que, desde muchos puntos de vista, es de lo peorcillo del mercado, además de elitista al ciento por ciento (ergo, peco, aunque peco poco). Ya ves, eso me relaja y me hace caer en la trampa a la que te refieres a veces entre líneas y generalmente sin tapujos.
    No creas que he escrito lo de antes con todo el convencimiento, sino más bien con rabia contenida que necesitaba una válvula de escape, esa rabia de saber que es imposible salirse del terreno delimitado por el consumismo (por mucho que te esfuerces, pues estamos atrapados). Entono, pues, mi correspondiente “mea culpa”, pese a mis manifestaciones de reberdía casi pueriles.

  26. Obedeciendo a O. Wilde, caigo en la tentación de responder nuevamente.

    Me llamaron la atención los comentarios de Albert. Es una pena que se deje convencer por ti (aun cuando tienes toda la razón), porque eso tiende a terminar la discusión. Sobre lo que planteas de la responsabilidad, yo iría un poco más allá. De acuerdo a mi observación y experiencia, si algo me afecta, sea positiva o negativamente, soy responsable por ello en la misma medida en que me afecta (o, a la inversa, estoy siendo irresponsable cuando debería asumir una responsabilidad que me corresponde).

    Si mi hijo es un haragán, si la administración del condominio en que vivo es un desastre, si el gobierno es un horror aún mayor, si el clima está cambiando…. es mi responsabilidad por haber hecho o no haber hecho algo al respecto. Y si lo pienso sólo por un momento, es seguro que se me ocurre una lista bastante larga de cosas que en algún momento debí haber hecho y otras que no debí haber hecho. Hay, o podría haber, excepciones quizá, pero esto funciona así en general con bastante precisión. El que yo ni me entere, por ejemplo, de que el clima está cambiando o el que no me interese que el gobierno sea un desastre, no quita que a la corta o a la larga me vaya a afectar o a mis hijos, o a mis nietos, o a mí misma cuando regrese en la próxima vida, o dentro de tres o cuatro vidas. [smile]

    En el tema de la discriminación e incluso la violencia de género, que como sabemos va mucho más allá de la violencia física, naturalmente, las más afectadas somos las mujeres. Ooops! ¿Podrá querer decir esto que tenemos una responsabilidad igual o quizá incluso mayor que los hombres en que este estado de cosas se perpetue? Por más políticamente incorrecto que pueda sonar, yo estoy convencida de que así es. ¿Cuántos padres crían realmente a sus hijos en igual o mayor proporción de tiempo dedicado que sus madres? ¿Cuántos profesores varones existen en la educación inicial, entre los 2 y los 6 o 7 años? ¿Cuántos abuelos dedican igual o mayor tiempo a criar y enseñar a sus nietos que sus abuelas? Poquísimos. El aprendizaje inicial de nuestra cultura es definitivamente “matrilineal”. Y los valores, las actitudes, lo que importa y lo que no, lo bueno y lo malo y hasta lo bonito y lo feo nos vienen “con la leche templada y en cada canción”, como canta Joan Manuel. Y, en general, no son los varones los que tibian la leche ni los que cantan la mayoría de las canciones de cuna.

    Con esto no quiero decir, por supuesto, que los hombres no tengan ninguna responsabilidad sobre el asunto. Simplemente agregar el elemento de género a tu idea “los responsables de todo esto no son seres pérfidos que nos comen el coco, multinacionales que nos engañan ni gobiernos corruptos.Los responsables somos cada uno de nosotros.Tenemos lo que nos merecemos. Ya somos mayorcitos como para ir siempre echando la culpa a los demás.” No es necesariamente que no estuviera incluído desde tu punto de vista. Es que a muchas de nosotras, cuando nos quejamos o nos horrorizamos del machismo, se nos olvida.

    Por otro lado, Albert, quizá el problema ¿la inconsecuencia? no está en ver la Fórmula 1. O en que te fascine. Quizá estuvo en el momento en que estuviste de acuerdo con pegarle la etiqueta de “elitista”. Quizá si lo revisas podrías encontrar el fallo lógico de esto. Por mi parte, no sé nada al respecto, no me gustan las carreras y me aterra la alta velocidad (si es otro quien conduce), pero no veo cómo o por qué unos carros (bastante extraños por cierto) pintados de colores brillantes, unos tipos vestidos tipo astronauta, unas banderitas a cuadros y la pasión por la velocidad podrían ser “elitistas”. ¿Es por los precios de los automóviles? ¿Todo lo caro es elitista? ¿Todo lo elitista es caro?

  27. Interesantes tus puntos de vista, M. Me parece que aportan mucho a este debate. Sin embargo, te quiero aclarar que no “me dejé convencer” por J., porque comparto su planteamiento del tema, aunque con matices (los que diferencian, a veces mínimamente, nuestras ideas de las de los demás, pues los humanos no somos clones). Ninguno de nosotros puede dejar de ser esclavo de la realidad (cosa que, aunque obvia, a veces olvidamos).
    Y si definí de elitista la Fórmula 1, es porque se trata de un deporte [sic!] que sólo está al alcance de los muy ricos o de los hijos de familias “muy bien relacionadas”, en el que prueban sus máquinas las grandes marcas automovilísticas (es decir, las que suelen vender autos caros), los fabricantes de neumáticos, etc., con la esponsarización de grandes multinacionales, generalmente petroleras, o grandes bancos. Ningún muchacho de Ghana, de Laos o de las favelas brasileñas alcanzará, si no encuentra un “padrino” (es decir, si no le toca el primer premio de la lotería) la oportunidad de participar en esas competiciones, mientras que sí puede tener opciones, si la suerte lo acompaña, de jugar al fútbol, por ejemplo, por sus cualidades y sus habilidades. No sé si “elitista” es el adjetivo más adecuado para lo que quería decir, pero tras él está esa “clase económica” (que me incomoda). Que mi gusto por las competiciones de velocidad en circuitos cerrados sea o no una contradicción con respecto a mis ideas, depende del punto de vista de cada uno. Puede que sea, como en un famoso verso de Cesare Pavese, “un vizio assurdo”…

  28. Albert,
    No hay nadie tan puro que no muerda el anzuelo. En el fondo el problema no es morderlo sino saber y aceptar que lo hemos mordido.Se puede estar en contra de la televisión y verla o reconocer que el mundial de fútbol es una pesadilla y que te guste el fútbol.Lo malo del fútbol no es el deporte sino lo que el fútbol supone para la gente, lo peor de la televisión no es sentarse un rato a verla sino pensar que toda la culpa es de los programadores. Disfrutar de la fórmula 1 no es elitista, la fórmula 1 sí.
    El consumismo es una cárcel de la que algunos quieren salir, otros se sienten como pez en el agua entre sus rejas.Tal vez todos estamos atrapados pero en la actitud está la diferencia.

    M,
    El asunto de la responsabilidad ya lo hemos tratado otras veces.El deporte preferido de los humanos es el rechazo de responsabilidades. Necesitamos echar la culpa a otros de todo lo que nos pasa. Dices bien cuando dices ( cito porque no le quiero quitar ni una letra)”si algo me afecta, sea positiva o negativamente, soy responsable por ello en la misma medida en que me afecta (o, a la inversa, estoy siendo irresponsable cuando debería asumir una responsabilidad que me corresponde)”.
    Si todo el mundo aceptara esto el avance sería impresionante.Esa es la única manera de que las cosas puedan cambiar. Cuando sólo buscamos excusas que nos liberen, cuando nos quitamos la responsabilidad de en medio es cuando nada cambia.

    Ser responsable es duro porque no está garantizado éxito alguno pero es el único camino hacia él.

    En lo referente al tema que en esta entrada nos preocupa sí que comparto contigo parte de lo que dices. La mujer es también responsable de su situación.También lo es el esclavo que no se subleva.A pesar de eso , no me cabe la menor duda de que el amo es más perverso que el esclavo y mucho más responsable de la situación del esclavo. La posibilidad de hacer y no hacer es mucho mayor de una parte que de la otra.

  29. Voy a ser muy breve. Todo el mundo señala a las multinacionales y a EEUU cuando busca culpables. Yo llegado a este punto solo puedo hacer una cosa reirme y decir en fin. (Que fácil es ver la paja en el ojo ajeno)

    El amor a parte de esclavizar ciega a la personas de una manera impresionante. Las mujeres son responsables hasta cierto punto del maltrato, pero no olvidemos que el maltratador es astuto y en muchos casos consigue anular por completo a su pareja. Este tema es demasiado delicado e intervienen varios factores de culpa.

    Pero volviendo a los deportes “elitistas” no entiendo que tiene de malo ver la formula 1, es una distracción más y tal y como estan las cosas hoy en día hasta el cine podría considerarse elitista ya que barato que digamos no es.

    M, hay una cosa que me preocupa en verdad tenemos lo que nos merecemos? si así fuera no existirían las grandes injusticias…

  30. Así es Charlotte. Es el deporte preferido y nada elitista por cierto.La culpa siempre la tienen los demás y especialmente los que tú mencionas.Es tan ridículo que cuando la tienen de verdad ya no suena creíble sino a tópico.

    Las mujeres no son en absoluto responsables del maltrato. Una cosa es que la educación de siglos haya dejado a la mujer relegada a unos ciertos papeles y que por eso haya podido parecer invisible en los ámbitos que los hombres han querido dominar. De ahí al maltrato hay un trecho largo.

  31. Albert, gracias por los datos que me das sobre algo tan misterioso y exótico para mí como la F1. Ahora entiendo mejor tu planteamiento sobre el elitismo. Es un asunto extremadamente personal, pero aún así, no me resisto a insistir en que no debes preocuparte, aún a sabiendas de que cada quien tiene el derecho sagrado de preocuparse o sentirse incómodo por lo que desee… Mira, yo creo tener unos principios hechos de concreto armado sobre unas cuantas cosas. Y desde que los establecí de esa manera, nunca jamás he sentido la necesidad de sentirme incómoda con ellos o de dudar si los violaba o no haciendo tal cosa o tal otra. En gran parte, son por completo diferentes a los principios que sostenía cuando era mucho más joven de lo que soy ahora. Y con aquellos, me pasaba constantemente eso que tú mencionas. Pienso que la diferencia es que los anteriores no respondían o no concordaban con leyes naturales, ni con la lógica impecable, ni tampoco eran resultado de mi experiencia directa. Los “nuevos” sí. Yo pienso que si uno considera a tal o cual persona o grupo su enemigo, por cuestión de principios, debe hacer lo necesario para que estas personas o grupos desaparezcan de la faz de la tierra. Estoy de acuerdo con eso. Pero eso no significa que sus familias (en el caso de las personas) o sus “beneficiarios” en el caso de los grupos, deban desaparecer también. No sé si me explico. Por otra parte, el que alguien –o el que millones de personas– no tengan acceso a algo, por la razón que sea, no lo convierte en algo malo ni deleznable, desde mi punto de vista. ¿Sabes cuántas personas no tienen acceso al verdadero conocimiento (no me refiero por supuesto a lo que se recibe en la escuela ni en la universidad, esos son datos en el mejor de los casos, no conocimiento)? ¿A la verdad? ¿Al arte? ¿A la felicidad? ¿Son estas cosas elitistas y por tanto despreciables? Y desde el punto de vista opuesto: yo no puedo pagar un iPhone. ¿Deben entonces parecerme detestables o despreciables las personas que sí lo pueden pagar y que además lo hacen de modo ostentoso? Y así con miles de otros lujos que no puedo (por ahora) permitirme… Lo que yo creo que está mal es el abuso, el robo, la explotación (no en los términos marxistas necesariamente), el engaño. No necesariamente “los ricos” o “las buenas familias” o “las transnacionales”, así en sentido genérico. Bueno, todo esto es simplemente por el simple placer de conversar un rato, sin ningún ánimo de cuestionar tus creencias, de verdad. Soy amante de las discusiones. El dueño de casa no me deja mentir. [smile]

    Dueño de casa, lamento decirte que luego de estos dos años y algo ya no quedan temas que no hayamos tratado alguna vez. Sólo nos quedan dos caminos: o dejar de hablarnos o comenzar a repetirnos un poco… Algún día, no todo el mundo, pero al menos un 80% lo verá y por tanto comenzará a actuar en consecuencia. Será nuestro mundo mejor. I promise. Tal vez no lo veamos, tú como jusamawi y yo como M., pero lo veremos y en mayor o menot medida, habremos contribuido a ello. También te lo prometo. Tus primeras ocho líneas las suscribo con sangre. Incluyendo las mías. De las cinco últimas, difiero. Sí está garantizado el éxito si eres responsable….. HASTA EL FINAL. Lo que ocurre muchas veces es que “desenchufamos la responsabilidad”, como decía mi segundo maestro Jedi, cuando las cosas se ponen difíciles o cuando vemos que no estamos llegando, aparentemente, a ninguna parte. Nos falta la persistencia. Y ESO es lo que nos hace fracasar. Naturalmente, disfrazamos esta falta de persistencia (de responsabilidad) con muchos nombres eufemísticos. Escondemos la cabeza en la arena hasta ante nuestra propia condición de avestruces. Pero si buscas un poco, encontrarás infaliblemente que antes de cada fracaso que tuvimos, nos faltó persistir, nos faltó ser un poco más responsables, o serlo por un poco más de tiempo. Por eso es muy cierto lo que dices de que es el único camino. Por otra parte, la responsabilidad no depende de si tienes o no posibilidad de hacer. Es todo lo contrario. Tu capacidad para hacer es directamente proporcional al grado de responsabilidad que has asumido. Aunque no lo creas, la mayoría de las víctimas, de cualquier tipo, se ponen de acuerdo, muchas llegan hasta a admirar (y hasta a enamorarse) de sus victimarios, aunque no lo creas. Las que no entran en ese acuerdo aberrado, tarde o temprano indefectiblemente se rebelan y contraatacan, aunque les vaya la vida en ello.

  32. Voy a replantear mi argumento. Las mujeres no son responsables del maltrato pero si lo son de ponerle fin. Está en sus manos y en las de nadie más. A ese tipo de responsabilidad me refiero.

    Coincido plenamente con M en cuanto al fracaso, si aguantaramos un poquito más en el campo de lucha quizás no fracasariamos tanto. Que fácil es decir y que dificil es llevarlo a cabo. Cuando las cosas se ponen dificiles y requieren aún más fuerza y responsabilidad el camino de la redención siempre es el más fácil (y el menos satisfactorio).

  33. El debate se enriquece y, además, me parece que tú, M, eres una persona muy reflexiva en todo lo positivo que representa esa palabra. Yo también establecí mis principios (casi) inflexibles hace tiempo e igual que a ti, eso me hizo cambiar la vida sustancialmente, para bien. Sin embargo, y aunque parezca contradictorio, aún tengo residuos de mala conciencia cuando contribuyo a dar realce a algo que beneficia a los poderosos, los que “nos manejan” (es decir, si nadie siguiera las carreras de la F1, éstas dejarían de tener sentido y carecerían de patrocinadores). La contradicción, en el fondo, es falsa, porque otro aspecto de la F1 es su contribución al avance de la tecnología, que acaba haciendo más seguros los autos. Todas las monedas tienen dos caras.
    En cualquier caso, me gustan tus reflexiones y tu seguridad, y acepto que, pese a todos los muros de hormigón (o concreto) que construyamos, vivimos en este mundo y es imposible que no caigamos con frecuencia en las redes que nos han tendido. Lo fundamental, creo, es que tendamos a ser nosotros mismos, con nuestros defectos, pero también con nuestras virtudes (y las contradicciones están entre estas últimas).

  34. M,
    Los niños disfrutan mucho con la repetición.Los mayores en menor medida porque son incapaces muchas veces de sacar partido a lo que repetimos.Los buenos discutidores sacan punta una y otra vez a los argumentos repetidos y descubren nuevas cosas en cada vuelta de tuerca.

    Los nazis consiguieron hacer cosas a sus víctimas.Ese fue su terrible éxito. Anularon su humanidad y los convirtieron en seres irresponsables sin capacidad de obrar. No estaban en absoluto de acuerdo con sus verdugos. ¿ Por qué no hubo prácticamente rebeliones entre los prisioneros de los campos de concentración?
    Esto en menor medida sucede con muchos dominados y sometidos.Se les adjudica un papel, se les crea un cometido y se les hace aceptar su invisibilidad.La educación, el adoctrinamiento y la aceptación ciega de las tradiciones como algo incuestionable e identitario son los responsables de la falta de respuesta de las víctimas que muchas veces desconocen que son víctimas.

    Charlotte
    ,
    ¿Por qué el hombre no es responsable de poner fin al maltrato? ¿ Le es, acaso, ajeno el problema?

    Albert,
    No hablo ahora de élites, pero tu reflexión me ha recordado la falta de conciencia que muchas personas tienen sobre su responsabilidad en las cosas.
    ¿Cuántas veces no oímos a forofos futboleros criticar lo que cobran los futbolistas y no se dan cuenta de que son ellos los que les pagan al llenar los estadios y ver los partidos por televisión?
    ¿Cuántas personas critican la televisión, las revistas del corazón o las películas taquilleras del cine como si ellos no fueran responsables del éxito de lo que critican?
    ¿Cuántas personas se pasan la vida denostando a los políticos a los que luego vuelven a votar para luego volver a criticar?
    Podría seguir hasta el infinito y más allá.
    Asumir responsabilidades parece que siempre es tarea de otros.

  35. J., aunque con otras palabras, te cuestionas lo mismo que yo. Por eso me encuentro sumido, a veces, en la contradicción. Todo lo que dices es cierto: querámoslo o no, lo admitamos o no, somos corresponsables de aquello que criticamos.

  36. Albert, gracias por lo que parece ser un cumplido viniendo de ti. Creo que ya estoy lista para ver aunque sean 15 minutos de una carrera sin morir de miedo o aburrimiento, la próxima vez que cruce por una. Bueno, al menos 10… ¡pero créeme que es un gran avance!

    Sirenita, tu padre tiene razón. Me ha vencido en más de una discusión con argumentos como ése, porque tiene razón. Soy incapaz de negar la verdad cuando la tengo frente a mis ojos, aún cuando pierda una partida. Me rindo ante ella. Los hombres son igual si no más perjudicados que las mujeres con el estado actual de cosas.

    J, Si no estás de acuerdo con que las víctimas se ponen de acuerdo con sus verdugos, no sé bien qué entiendes por acuerdo. La aceptación que tú mencionas, no sé qué otra cosa puede ser….

    Yo no me refiero, naturalmente, a que los judíos se volvieron nazis, en el caso de los CC. Me refiero a algo muy simple. Por ejemplo, los nazis pensaban: ustedes están por completo bajo nuestro control y nosotros decidimos qué será de ustedes, perros. Y QUIZÁ con la excepción de lo de “perros”, todos ellos, mansamente hacían sus filas, entraban en los camiones y hacían lo que les decían. Por supuesto que el precio de la rebelión era una muerte semisegura. ¿Y? ¿No murieron de todas formas aun los sobrevivientes? Yo creo que hubieran muerto menos si se hubieran rebelado, y con toda seguridad no habrían perdido el respeto por si mismos. Como en la dictadura de mi país. No sé quién dijo que es mejor morir de pie que vivir arrodillado. Es cierto. CLARO que se dice más fácil de lo que se hace. Especialmente cuando piensas que la vida que tienes es la única que has vivido y que vivirás…. pero de que es lo correcto, es lo correcto. Otro ejemplo. La violencia de género. Donde vivo es una epidemia. Pero conozco MUCHAS mujeres, sin ningún tipo de educación ni cultura feminista ni nada por el estilo que han mandado al marido al hospital al primer intento de golpiza. Con un cuchillo de cocina en la mano, un machete o un sartén. “—A mí ni mi pai me puso nunca la mano encima, mi hijo, no va a venir un aqueroso como tú a ponérmela…” Es la declaración de principios clásica de muchas de ellas. Y el desacuerdo con la dominación es lo que hace toda la diferencia.

    Me encanta repetir, como si fuera una niña. [smile]

  37. Albert,
    La contradicción es parte de nosotros.Todos pensamos cosas que luego callamos, todos hacemos, a veces, lo contrario de lo que decimos,a todos nos atraen cosas que objetivamente no aprobamos. En fin, la condición humana.(Y que así sea).

    M,
    Estar de acuerdo me suena demasiado fuerte. Cuando alguien está de acuerdo con algo pienso que ha habido algo de reflexión. La aceptación la veo como algo más involuntario, más relacionado con la resignación y fruto del dominio.
    En los campos de concentración, me temo, que casi todos los que sobrevivieron no fueron precisamente los que se enfrentaron.
    Yo conozco también muchos hombres y mujeres que a pesar de tener educación y de estar en desacuerdo con una situación dada, se limitan a perpetuar los usos y costumbres que en teoría no comparten.
    Estar en desacuerdo y actuar en consecuencia es demasiado esforzado para la mayoría de ellos. Adaptarse al medio te ayuda a sobrevivir pero no a vivir.Cambiar el entorno es arriesgado y la gente está muy ocupada en seguir tradiciones que ni tan siquiera comparte ni entiende.

  38. Suena horrible ¿verdad? Pero no lo hace menos cierto. Qué bueno que lo mencionas (y qué bueno que tu sidebar no tiene avatares, así puedo venir más de 3 veces sin que K pegue el grito al cielo), porque luego de enviar el comentario anterior, me di cuenta que se me había pasado un punto clave. Muy clave. Te decía que los nazis pensaban: ustedes están por completo bajo nuestro control y nosotros decidimos qué será de ustedes, perros. pero me fui por las ramas y no finalicé la idea. Lo que faltó fue que los judíos entonces pensaban: nosotros estamos por completo bajo su control y ellos deciden qué será de nosotrosque dios nos ampare. o algo así. Nuevamente, si esto no es acuerdo total, independientemente de que tú elijas llamarle aceptación o resignación (tengo un déjà-vu… ¿ya tuvimos esta conversación?) Ellos perfectamente podrían haber pensado algo como malditos hijos de perra, primero muertos que ser prisioneros de estos desgraciados y sus siquiatras…. o algo por el estilo, ¿ves? Pero no lo hicieron. Pusieron su voluntad y su autodeterminación en las manos de los alemanes. El sacrificio no sólo caracteriza al Cristianismo al parecer.

    No veo por qué el acuerdo debe implicar ninguna reflexión. A ti te gusta el café (creo). A mí también. Buscas la verdad. Yo también. Te apasiona la filosofía y Van The Man. A mí también. Estamos de acuerdo. No hay nada que pensar, no hay que buscarle los cinco pies al gato ahí. Simplemente tenemos la misma realidad sobre algo, el mismo punto de vista, o uno muy parecido. Eso es todo. No veo qué puede eso tener de malo. (No te preocupes, tenemos suficientes puntos de desacuerdo, como para pasarnos polemizando el resto de nuestras vidas. Que no cunda el pánico).

    Cuando hablaba de los sobrevivientes en los CC, me refería a que si hubieran estado en desacuerdo COMO GRUPO, no abriendo el pecho individualmente a las balas, aunque quizá lo que faltó fue que uno o dos o diez lo hicieran, para producir una acción conjunta… Fueron atacados y exterminados como raza, como grupo. La respuesta tenía que venir también de forma colectiva. Si lo hubieran hecho, las muertes habrían sido menos numerosas y más dignas.

    Para mí, sobrevivir significa lo que para ti significa vivir (para referencia futura).

    Estoy de acuerdo con el resto de lo que planteas, con la salvedad de que todo eso puede cambiar. Y cambiará.

  39. Ella Lingens-Reiner se pregunta en su libro Prisoners of fear: ¿Cómo he podido sobrevivir en Auschwitz?Su respuesta no deja lugar a dudas:”Mi norma es que en primer lugar, en segundo y en tercero so y yo.Y luego nadie más.Luego otra vez yo; y luego todos los demás”.
    Dice Primo Levi en Los Hundidos y los salvados:” A la salida de la oscuridad se sufría por la conciencia recobrada de haber sido envilecidos.Habíamos estado viviendo durante meses y años de aquella manera animal, no por propia voluntad, ni por indolencia ni por nuestra culpa: nuestros días habían estado llenos, de la mañana a la noche, por el hambre,el cansancio, el miedo y el frío, y el espacio de reflexión,de raciocinio, de sentimientos había sido anulado…” ” nos habíamos olvidado no sólo de nuestro país y de nuestra cultura sino también de nuestra familia, del pasado y del futuro que habíamos esperado, porque,como los animales, habíamos sido reducidos al momento presente”.

  40. J, me encantaría responder a esto, pero hay ciertas cosas en las que prefiero autocensurarme. A veces no está mal ser políticamente incorrecto, pero sabes que veces me excedo y no quiero que esta sea una de esas veces. Es un tema espinoso. Lo que sí diré es que es imposible ser objetivo desde adentro del problema. Forzosamente tenemos que salir para poder dar un vistazo. Y hasta ahí llego.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s