En el jardín

Mi antiguo jardín ocupó muchas horas de mis días y de mis noches. Pensé que aquel era mi lugar en la tierra, mi sitio en el mundo. Aún recuerdo sus colores, olores, luces y sabores. Siento nostalgia a veces. Lo siento tan cerca y tan lejos al mismo tiempo.

Ahora vivo en otro jardín, no es igual pero cada día que pasa lo hago un poco más mío, más casa. Sus colores los asemejan. Aquel más verde, este más piedra. Aquel más sombra, este más luz. Aquel paisaje infinito, este paisaje cercano. Los dos, espero, lugares en el mundo que yo he escogido. Para estar, para vivir.

Estos días estoy solo y por las mañanas me siento a la mesa del porche y trabajo. Levanto la vista y observo con admiración la vida que silenciosa me acompaña. Un abeto azul al frente,  un olivo a mi derecha y dos granados creando la sombra que me cobijará cuando descanse. Al fondo una higuera casi llena. Lavanda, tomillo, lovelias, geranios. Orégano, hierbabuena y crasas. Todo me rodea. Vida y color que hacen que mi trabajo se aligere. Que mi despacho de verano sea, tal vez, el más hermoso del mundo.

Escribo esto sentado a mi mesa en la sombra. Ya se me ha echado la tarde. La luz es más dorada. El viento se ha levantado. Escribo y miro. Miro y escribo de lo único que ahora importa. Luces y colores que todo lo llenan. No hay sitio para más en mi cabeza. Sólo quiero ser ojos.

Colores

Todos los niños tienen un color predilecto.Lo defienden a capa y espada.Es su primera bandera.Yo prefiero mil pero, al final,vuelvo siempre a los mismos.

Pensar en colores, en una primera fase, es pensar en objetos: el lápiz rojo, el peluche verde, el coche azul.Después,sin apenas darnos cuenta, el color se instala en nosotros y, poco a poco, es el color mismo el que se nos representa.

Ser fiel a un color, ser monógamo, se pierde con la infancia.Casi nunca, además, coincide  nuestro primer color con los elegidos más tarde.

Disfrutar los colores es aprender a mirarlos, prestarles la atención debida.No son simples acompañantes, no se limitan a decorar nuestras vidas.Nos exaltan,nos calman,nos absorben, nos hablan.

Los colores suenan bien.Decir rojo, naranja,violeta o azul es comprender la poesía que esconden las palabras.

Mi cabeza me lleva a lo simple, busca el blanco infinito, el rojo intenso y el negro.Mi corazón, disidente,estalla en colores y la hoja en blanco acaba poblada de naranjas,amarillos y verdes.

Con el paso del tiempo he vuelto a ser niño otra vez y tengo de nuevo si no uno, si al menos una colección de colores.La diferencia es que estos colores ya no pintan objetos que toco o guardo en  cajones secretos.Son lo que son: colores.

Azul tintín,rojo sangre,amarillo trigo,gris tranquilo,negro absoluto,luz naranja,blanco imposible o marrón carmelita.

Me gusta Hodgkin,me gusta Hopper, algo de Matisse y todo de Rothko. No me gusta la pintura, me gustan los colores.

Perder la vista en el blanco, sentir el latido del rojo, mirar a través del negro y descansar en el gris azulado.

Tanto color y me gusta el cine en blanco y negro.

 

Aquí y ahora

Se acerca el fin del verano, al menos para mí.Quedan atrás días que no volverán.Mucho se habla de  utilizar este tiempo para desconectar, para descansar y, cómo suele decirse, para cargar las pilas y así enfrentarse  con renovadas fuerzas a la rutina de las tres cuartas partes del año.Yo he cargado las pilas pero me las he debido dejar olvidadas.Me invade una infinita pereza.

Me gustaría ser un niño en momentos como éste.Son los únicos capaces de disfrutar de la vida a cada instante. No importa lo que les depare el mañana. Viven anclados en el hoy, en el aquí y ahora. Estas fotografías pretenden ser ser aquís y ahoras.Como, en realidad, ya no soy un niño, las veo y no puedo evitar ir más allá de los colores, de las luces  y  de las sombras.Soy un tramposo.Los niños no necesitan hacer ni ver fotografías.

PD: Thanks K.

In the garden

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In the garden es una canción extraordinaria de Van Morrison.Es muy espiritual.Mi jardín, para mí, también lo es en cierta manera.Cuando estoy en mi jardín me acuerdo muchas veces de ella.Es aquí donde paso muchas horas del día.Me da luz y me da sombra,calor y fresco.En verano me regala cerezas,ciruelas y albaricoques.En invierno la nieve le sienta muy bien.

Tiene muchos rincones.Dependiendo de la época del año busco uno u otro.Debajo del almendro las novelas son más novelas y junto al nogal las conversaciones no acaban nunca.De día los colores se adueñan de los ojos, de noche no hay más remedio que levantar la vista  y contar las estrellas.

El jardín no tiene límites, donde acaba empieza el amarillo que se extiende hasta donde alcanza la mirada.Poder mirar y no aburrirse nunca de hacerlo ocurre pocas veces.

Las fotografías que acompañan estas líneas no están ahí por ser mejores o peores. Son simplemente las primeras que tomé al llegar este verano.Así me recibió.Desgreñado y seco.Así lo muestro. Hoy tengo ganas de desvelar secretos.

No guru, no method, no teacher
Just you and I and nature
And the father and the
Son and the holy ghost
In the garden wet with rain
No guru, no method, no teacher
Just you and I and nature and the holy ghost
In the garden, in the garden, wet with rain
No guru, no method, no teacher
Just you and I and nature
And the father in the garden