Escándalo y silencio

Benedicto-r

Hasta qué punto de estulticia hemos llegado si consideramos admirable que un hombre de ochenta y cinco años con serios problemas de salud renuncie a su cargo. Una cosa es la sorpresa por la falta de precedentes en el tiempo, otra, bien distinta, es otorgarle a la acción méritos dignos de un superhombre.

Benedicto, ahora por todos loado, se retira a descansar a un convento de clausura para dedicarse en cuerpo y alma a la lectura, la escritura y la oración. Dice que son sus actividades preferidas. No sabemos en qué orden.

Todos, incluidos los que no le conocen  y no han leído una sola de sus palabras, se han puesto de acuerdo para otorgarle al personaje una gran talla intelectual. Muy pocos de ellos, me temo, son capaces de explicar en qué criterios se basan para afirmar tal cosa. De todo su papado los expertos destacan dos cosas: su empeño en sacar a la luz los escándalos de pederastia en el seno de la iglesia y la pena que le produjo la traición de su secretario-mayordomo. Escaso balance, me parece, para su gran talla intelectual.

Una vez agotada la sorpresa del anuncio de la próxima jubilación, lo siguiente ha sido hacer cábalas sobre quién será su sucesor. Sólo hay dos cosas que se saben con total seguridad: será un varón y no será joven, entendiendo por joven joven y no un juvenil maduro de sesenta y muchos años.

Valorando y comentando esta quiniela sucesora (hay incluso quien apuesta por un varón negro y africano),se nos escapan las ideas y la vida.

¿Representa Benedicto, de verdad, a los más de mil millones de católicos esparcidos a lo largo y ancho del mundo? ¿Cómo es posible que personas hechas y derechas que defienden el estado de derecho permitan el poder absoluto no sólo en el cielo y en su iglesia sino también en la tierra? ¿Qué opinan las mujeres católicas de pertenecer a un club en el que no pueden tener poder de participación, decisión y representación alguna? ¿Qué opinan los seguidores de la iglesia sobre la esquizofrenia que supone compatibilizar la libertad y la falta de ella en diferentes ámbitos de su vida?

Intento ponerme en su lugar, trato de pensar con claridad eliminando mis prejuicios de católico arrepentido pero no consigo hallar respuestas satisfactorias a las dudas que me embargan. Es inútil. Sigo, por encima de todo, sin entender el silencio que rodea a estos asuntos. Realmente la iglesia parece estar llena de corderos. Ahora su pastor se jubila. Ellos miran, asienten, aplauden y callan.

Silencio y Escándalo son los títulos de dos novelas de un extraordinario escritor japonés. Japonés y además católico. Silencio y escándalo son las dos palabras que se me vienen a la cabeza cuando pienso en los católicos.

¿Por qué callan ante todo lo que pasa? ¿Por qué aceptan sin chistar la incongruencia en la forma de actuar de la institución a la que pertenecen? ¿Es que no ven? ¿Es que están ciegos?

Siempre me ha parecido que, a pesar de todos los empeños humanos, el mundo funciona en gran medida por inercia. Con la iglesia católica sucede exactamente lo mismo. No importan los escándalos, no importa el desapego creciente de sus fieles. No importa nada. Ella, la madre santa, sigue allí, ajena a todo y a todos. Anacrónica pero entera. Contra viento y marea. Bajo el mando de un grupo de prejubilados.

La renuncia de Benedicto ha sido portada en todos los periódicos del mundo. ¿Por qué? En ellas, las portadas, y en ellos, los periódicos, se han limitado a valorar el peculiar gesto del pontífice. Todo alabanzas. Qué valiente. Benedicto ha dado un paso adelante y ha roto con la tradición milenaria de morir con las botas puestas. Bien, ¿eso es todo? ¿Por qué despierta tanto interés esta humana decisión y tan poco todo lo que representa y defiende?

¿Por qué no pasa nada a pesar de los escándalos sexuales y económicos? ¿Por qué nadie comenta los anacronismos e incongruencias? ¿Por qué nadie se acuerda de la prohibición del uso del preservativo, de la negativa al aborto en cualquier momento y situación, de la marginación consentida de la mitad de la humanidad sólo a causa de su sexo, de considerar enfermos a los que cometen el error de sentirse atraídos por seres de su mismo sexo? ¿Por qué se sigue condenando al silencio a los que se atreven a pensar de forma diferente? El silencio se oye en todas partes.

Cuando nos planteamos la conveniencia o no de concretar pactos de estado con otros países, solemos apoyarlos según sea el vigor democrático del país con el que pactamos. ¿Cómo puede haber pactos con un estado que defiende el poder absoluto y la discriminación sexual? ¿Por qué un estado laico se inmiscuye en la vida religiosa privada de sus ciudadanos? ¿Por qué, en fin, se siguen llamando católicos y cristianos los que sólo buscan un lugar de refugio y respaldo, los que sólo buscan pertenecer a algo que no les deje solos ante  la vida?

¿Por qué, Benedicto, en vez de jubilarte y pedir a los que vienen que arreglen las cosas, no te quedas y las arreglas antes de irte? No importa si para ello necesitas llevar las botas puestas hasta el último suspiro. Tendrás luego la eternidad para leer, escribir, orar y, de vez en cuando, comer pastelillos que, seguro, harán con mil amores las monjitas que a ello dedicaron la vida terrena y después, llenas de júbilo, dedicarán la eterna.

Estimado señor ministro:

Le escribo para hablar de religión. La docta academia de la lengua define la religión como el conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto. La wikipedia, menos docta y más popular, dice que la religión es una actividad humana que suele abarcar creencias y prácticas sobre cuestiones de tipo existencial, moral y sobrenatural.

La religión católica es la escogida por usted, basándose en su gran predicamento entre la población y en la tradición de siglos en nuestra cultura, para que sea estudiada por los alumnos de primaria y secundaria. Miento. No todos tienen que estudiarla. Los que no quieran tendrán que estudiar una asignatura alternativa que varía de nombre según el nivel. O bien se llamará Valores culturales y sociales o bien Valores éticos.

La primera pregunta es obvia. ¿Por qué se ha de sustituir la religión católica por una asignatura que hable de valores? La respuesta, mi querido ministro, está ante nuestros ojos. Los que no estudien religión católica parece que carecen de valores y por ello hay que enseñarles alguno. Si estos últimos son tan importantes, ¿por qué no los van a conocer los estudiantes de religión?, ¿es que para ellos no son necesarios?, ¿es que les basta lo que diga la santa madre iglesia?

Me estrujo el cerebro tratando de hallar solución ante tanta incógnita pero acabo rindiéndome. Quiero olvidarme del tema pero no puedo dejar de pensar en el motivo por el cual el católico no necesita conocer valores sociales o éticos tan necesarios para el resto de los mortales.

Si a la religión le hace falta una alternativa es que los no religiosos carecen de algo y si ese algo es precisamente y como única opción los valores y la ética es que es eso de lo que carecen. Si sólo fuese un problema de horas lectivas, de que todos los estudiantes tuvieran el mismo horario, entonces las alternativas serían infinitas y los alumnos podrían dedicar su tiempo a jugar al ajedrez, a aprender a cocinar, a leer o incluso a jugar al noble deporte del futbolín. Pero no, a usted esto no le convence y le parece menospreciar la religión católica si su alternativa no es algo con mucha enjundia.

Otra opción, bastante lógica en un país laico, es que la asignatura de religión fuese, en todo caso, voluntaria y, por supuesto, fuera del horario escolar. Podríamos llegar al extremo de considerar la religión como algo relativo al ámbito privado y que quedase fuera de la jurisdicción de los centros de enseñanza públicos. En ese caso quien quiera profundizar en el estudio de su fe, tendría que acudir a su propia congregación para recibir enseñanzas religiosas.

Sí, ya lo sé. Llegado a este punto usted me recordará que existe un concordato con la Santa Sede que nos obliga a cumplir unos compromisos en materia de educación. Si usted me dice eso, yo también le digo que la propia constitución nos dice, por ejemplo, que todos los ciudadanos tenemos derecho a una vivienda digna. Es claro que los poderes públicos no cumplen con los mandatos constitucionales. ¿Me va usted a pedir que yo cumpla con los concordatos?

La alternativa entre valores católicos y valores sociales y éticos que usted propone parece querer decir que son intercambiables. Esto sólo puede significar que ambos coinciden. Esto no es verdad. La religión católica no representa hoy en día los valores aceptados por la mayoría y no se diferencia de la ética solamente en que además de valores tiene unos dogmas y creencias.

Pienso, señor ministro, y creo que usted lo sabe perfectamente, que todo es una trampa. Usted quiere una asignatura alternativa para que los estudiantes elijan la asignatura de religión. No quiere que el futbolín sea su alternativa porque sabe que la mayoría preferiría practicar tan bello deporte, y quiere que sea dentro del horario lectivo no porque los creyentes tengan catequesis a la salida del colegio sino porque las aulas se quedarían vacías.

No contento con eso pretende que la asignatura de religión sea evaluable (la neurona que me queda se esfuerza sin éxito en comprender cómo). Este es otro truco. Es público y notorio que los profesores de religión suelen tender a puntuar altamente a sus alumnos como reclamo para conseguir más estudiantes. Estos, atraídos por el señuelo de subir sus medias, caen en la trampa como moscas. Por si esto fuera poco se ofrecen excursiones y viajes sólo para los estudiantes de religión y así poder visitar los santos lugares de París, Madrid o Lloret de Mar por poner sólo algunos ejemplos de ciudades representativas de los valores católicos.

Así está la situación.

¿Aceptará, señor ministro, que me declare insumiso ante las alternativas que me propone?

Espero no haberle robado mucho tiempo. Miento otra vez. Espero todo lo contrario y confío que estos minutos de distracción le hayan hecho olvidarse de alguna otra genial idea.

El mundo me lo agradecerá.

Sábado de gloria por la tarde

Hoy Sábado de gloria, mañana Domingo de resurección. Quo Vadis, La túnica sagrada, Jesucristo Superstar, Ben-hur, via crucis, semana santa, domingo de ramos, huevos de pascua, color morado, procesiones, saetas, pasos, cofradías, Benedicto hablando desde El Vaticano, fieles, ¿dónde están los fieles? Miro por la ventana y no los veo. Salgo a la calle y veo la ciudad llena de coches y  la gente llena los bares y restaurantes. Las iglesias en obras o vacías. Escucho la radio, veo la televisión y las procesiones de remotos pueblos y pequeñas y grandes ciudades se venden como atracciones. Fervorosa Hermandad de Culto y Procesión del Santísimo Cristo de La Crucifixión y María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad. Archicofradía del Santísimo Sacramento y Venerable Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de La Pasión y María Santísima del Amor Doloroso. Sacramental y Penitencial Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sacramentado y Maria Santísima de La Piedad…

Dos mil millones de cristianos. Mil millones de católicos. Dos mil años de historia. Un fundador: Jesucristo. Un texto sagrado:la Biblia.¿Quién da más? Nunca ninguna comunidad humana ha sido tan numerosa. La cultura occidental ha sido marcada por su impronta y hoy, querámoslo o no, la civilización occidental tiene como raíz ese oscuro personaje que nació en una perdida provincia romana hace ya más de dos milenios.

De Jesucristo muy pocas cosas se saben. Cuatro o cinco referencias son lo único que tenemos sobre su existencia histórica. El resto es tradición y un libro, la Biblia, que poco tiene de histórico. ¿Qué queda? La fe. Este es ya un terreno pantanoso del que poco puede ser dicho pues se basa exclusivamente en creencias indemostrables que hemos de suponer se reciben por gracia divina.

La mayoría de creyentes no ha leído la Biblia. Casi ninguno tiene conocimientos suficientes sobre la época histórica en que vivió Jesús. Prácticamente nadie sabe de las transformaciones que el libro sagrado ha ido sufriendo a lo largo de la historia para ir adaptándose mejor a lo que convenía contar. Si hiciéramos un examen entre los cristianos sobre temas que directamente les atañen no quiero ni imaginar el catastrófico resultado que obtendríamos.

  • ¿Qué significa Cristo?
  • ¿Cuáles son las ramas del cristianismo?
  • ¿Cuáles son sus diferencias?
  • ¿Has leido  la Biblia?
  • ¿Cuándo se escribieron los cuatro evangelios?
  • ¿Existen divergencias entre ellos? ¿Cuáles?
  • ¿Por qué sólo hay cuatro?
  • ¿Quiénes los escribieron?
  • ¿Qué son los evangelios apócrifos?
  • ¿Qué es la Reforma?
  • ¿Sabes algo de religión más allá de la historia sagrada que te contaron en el colegio?
  • ¿Fundó o mandó fundar Jesucristo una iglesia?
  • ¿Fue San Pablo coetáneo de Jesucristo?
  • ¿Qué libros componen el Antiguo Testamento?
  • ¿Qué es la paruxia?
  • ¿Qué autores o textos parecen confirmar la existencia histórica de Jesús de Nazaret?
  • ¿Tuvo Jesús más hermanos?
  • ¿Cuándo aparecen las primeras representaciones artísticas  de Jesucristo?
  • ¿Cómo explicarías la Santísima Trinidad?
  • ¿Desde cuándo es un dogma de fe la virginidad de María?

Se pueden incluir algunas preguntas más para que la puntuación no sea tan baja:

  • ¿Existieron Adán y Eva?
  • ¿Mató Caín a Abel?
  • ¿Se han encontrado restos del arca de Noé?
  • ¿Quién escribió el Antiguo Testamento?
  • ¿Por qué Adán y Eva no podían comer los frutos del árbol del conocimiento del bien y del mal?

Sí, ya sé que me vais a decir que en estos temas lo importante no es saber sino creer. Pues yo no me lo creo. Me parece sonrojante que algo transcendental en la vida de alguien sea un asunto en el que nos limitemos a tener conocimientos de un niño de primaria, que no nos haya movido la curiosidad y las ganas de aprender y que se haya dejado todo en manos de quienes nos adoctrinan. Los creyentes probablemente no creerán más, si esto es posible, porque conozcan más, pero, al menos, su actitud sería la lógica. Ganas de aprender y de conocer. La falta de ellas, la ignorancia reinante y el desinterés generalizado no hace más que mostrar a las claras la ligereza, por ser suave, que la mayoría de los autoproclamados creyentes muestran en su comportamiento y en la defensa o explicación de sus creencias.

Inexactitudes, mentiras, errores, disparidades. De todo esto está poblada la Biblia y las cabezas de muchísimos creyentes. Es curioso observar cómo la propia iglesia prohibió durante siglos la lectura del libro sagrado a sus fieles. (Igual es que la razón es tan sencilla como que leer la Biblia es un camino fácil para dejar de creer). Ahora que cualquiera tiene acceso a todo tipo de información no parece que mucha gente la utilice. Cuando preguntas a un cristiano en qué cree su respuesta suele ser muy breve y si intentas comprobar el conocimiento que tiene sobre lo que dice, cambias de tema si es un amigo, no quieres hacerle pasar un mal rato, o te indignas si se trata de alguien que se las da de conocedor pues lo único que utiliza en sus argumentos son los más trillados lugares comunes.

¿Cuál es el papel de la Iglesia Católica en toda esta historia? No cargando las tintas demasiado e intentando no entrar en profundidades no hay más remedio que contestar que la santa madre iglesia es la principal responsable de que todo esto permanezca en la más absoluta oscuridad. Jamás ha facilitado la posibilidad de conocer a sus fieles. Sus intereses son con demasiada frecuencia diferentes a los de sus seguidores. Ha tergiversado el origen del cristianismo a su conveniencia, ha mal informado a sus víctimas, pues eso y no otra cosa son aquellos que son constantemente engañados. Ha ocultado conocimiento. Se ha permitido extender su poder a este mundo no importándole a quién se aliaba con tal de conservarlo. Ha pedido perdón siempre a destiempo. Ha olvidado cuál es su papel, su misión y su ejemplo.

..porque haría falta ser ciego o malintencionado para no ver que en el cristianismo, como en cualquier otra religión, existieron y existen hombres y mujeres buenos, que hicieron el bien, que no hicieron el mal y que, por consiguiente, merecen todo nuestro afecto y respeto. Pero lo que no puede hacerse es identificar a esos cristianos buenos y honrados con la institución religiosa a la que pertenecen. Pues ellos son también sus víctimas. José Antonio de Taboada

Vade retro

En más de noventa países del mundo ser homosexual es delito. Se trata de paises islámicos en la mayoría de los casos.En diez, al menos, la homosexualidad se condena con la pena de muerte.Francia propone  en la ONU lanzar una campaña para conseguir despenalizar la homosexualidad y que desaparezca esta terrible discriminación que puede llevar a la muerte a alguien por el simple hecho de tener una orientación sexual determinada.La iglesia católica no quiere apoyar estas medidas pues argumenta que esto podría llevar a la legalización de los matrimonios homosexuales.(¡¡¡¿¿¿???!!!)Dice estar en contra de que se castigue con la pena de muerte a estos desdichados pero no quiere respaldar medidas que puedan conducir a lo que ellos consideran una situación contranatura.Curiosamente, en Francia,país promotor de la iniciativa, no están legalizadas este tipo de uniones.A pesar de ello la iglesia se opone y se seguirá oponiendo.Podría parar aquí y escribir un simple “no comment”.Podŕia seguir escribiendo durante días y no terminar nunca de explicar lo que me parece semejante postura. Creo que ni utilizando todas las palabras del vocabulario, ni razonando todo argumento posible, ni mascullando todos los improperios que en cualquier idioma existan me acercaría ni de lejos a expresar lo que sin palabras me dice la rabia que me corroe.Necesitaría lanzar un grito más atronador que el más potente de los truenos,dar  el más fuerte de los puñetazos sobre la mesa que en la historia haya sido, sólo, para que se empiece a atisbar la opinión que me merecen las declaraciones de la santa madre iglesia católica.

Yo he nacido en un país donde la mayoría de las personas es católica,donde la mayoría de las familias continúa bautizando a sus hijos y donde las parejas heterosexuales, por supuesto,y como dios y el papa mandan, se casan por la iglesia. A nadie le importa ya qué motivaciones lleva a toda esta gente a comportarse de este modo.Bautizo a mi hijito aunque no tenga ni repajolera idea de lo que esto significa, hago que mi hijita celebre su primera comunión para que juegue a las novias y lleve disfraz de princesa por un día y reciba una play station,me caso en la catedral de Burgos porque en los juzgados las bodas son muy sosas y no lucen, y cuando me muero, quiero un funeral donde un cura de 92 años hable de mi maravillas sin haberme conocido.Suspiro por ver las lagrimitas de mi familia y amigos a la puerta de la iglesia.Si además de todo esto he dado mi ropa vieja a los pobres,he hablado a mis hijos del niño jesús y me he escandalizado un poco cuando me he enterado de que los vecinos del 1º B viven solos y son hombres, tengo garantizada una autopista hacia el cielo .Mi bondad en la tierra y mis profundas creencias me franquearán sin duda la entrada al reino de dios.

La mayoría de los católicos lo ignoran casi todo sobre su religión.No distinguen entre un rito, un símbolo y un acto social.No han leido jamás ninguno de los textos que sientan las bases de sus creencias.Son conscientes de que no cumplen con ninguno de los mandamientos que ellos mismos dicen aceptar.Son incapaces de elevar protesta alguna por nada que nos les afecte directamente.No demuestran ninguna apetencia por discutir, conversar o dialogar sobre sus creencias.Aceptan como corderos las continuas barbaridades que se dicen y hacen en su nombre. Se enorgullecen cual cascabeles cuando al primo de la tía de la abuela de una amiga del barrio le nombran beato con todo boato.Miran al papa de turno como a un hombre que lleva una pesada carga encima y al que cuidan, por supuesto, unas dedicadas monjitas.Jamás escuchan ni leen,sin embargo, lo que su santo padre dice o escribe.Llevan a sus hijos a colegios de pago y católicos no por el ideario del centro sino porque así no se mezclarán con la chusma, y disfrutarán de paso del polideportivo que el colegio pone a disposición de sus hijos.No se extrañan de que hoy en día no hay practicamente vocaciones en los paises desarrollados y de que los únicos dispuestos a ingresar en una orden religiosa, ¡qué casualidad!, provengan de países pobres.La mayoría de los católicos, en fin, no podría explicar cuerdamente en qué consiste eso de ser católico.

Ante todos estos hechos y a quién corresponda me gustaría solicitarle la excomunión.Tal vez sería mi minuto de gloria cuando Ratzinger asomándose  a los balcones de sus aposentos en el Vaticano con su voz ahora suave y melodiosa, con su pelo blanco de abuelo de Heidi y su cara sonrosada me declare el anticristo.

Pobre abuelito, qué trabajos le doy.Ahora que viste túnica y se apoya en su pesado báculo no recuerda lo que decía cuando llevaba pantalones.

Vade retro Benedicto

La Torre de Babel

Si yo quiero escribir un texto aburridísimo con la intención de que la gente se aburra y lo consigo, se ha producido comunicación y un triunfo: he causado el efecto que buscaba, aunque ya no me vuelvan a leer.Cuando un artista crea algo con una intención determinada y el público capta cosas diferentes, podemos decir que el artista ha fracasado aunque obtenga un éxito sin precedentes.¿Qué pasaría con una persona que tiene intención de engañarnos?Si lo consigue ha obtenido un gran éxito, a pesar de que luego nos sintamos estafados.Si no lo logra ,no habrá conseguido comunicar nada.
La comunicación se produce en muchos menos casos de los que creemos.¿Tiene esto importancia? Depende. Cuando veo un cuadro puedo tener dor reacciones:captar la intención del artista (triunfo para él y comunicación lograda, independientemente de que  a mí me haya gustado o no la obra) o hacer una interpretación personal de lo que veo; que no tiene por qué coincidir con el efecto que quería causar el artista (triunfo para mí -si me ha servido de algo- y fracaso de comunicación, al no haber podido el artista causar el efecto que deseaba).

¿Cuál era la intención del Che Guevara cuando se lanzó al mundo para luchar en favor de los oprimidos?Creo que todos lo sabemos, no importa si estamos o no de acuerdo con él. Efecto conseguido:ser un producto de merchandising consumido por personas que en absoluto saben de sus intenciones. La comunicación ha sido nula.
¿Qué podemos decir por ejemplo de la iglesia católica que ha abandonado las intenciones primigénias y ha causado un efecto que sería considerado un fracaso por los primeros cristianos y un éxito por muchos de los segundos y terceros católicos? Los primitivos cristianos, el mismo Jesucristo tiene que estar espeluznado por el fracaso de comunicación obtenido. Por el contrario, los que han hablado en su nombre posteriormente han conseguido llevar a cabo sus intenciones y causar el efecto deseado: obtención de poder,privilegios,instauración de una iglesia, intervención en la vida política y atolondrar,engatusar, apaciguar, consolar o engañar (según se prefiera) a las masas siglo tras siglo al transformar, adaptar, interpretar o  pervertir ( escoja la que más proceda) las enseñanzas iniciales del que todavía con descaro,afecto, convicción, ironía, hipocresía (idem) llaman su maestro e inspirador.

Lo mismo que la comunicación se considera un éxito aun cuando esto vaya en contra de las convenciones sociales(pensemos por ejemplo en una película pornográfica o en un secuestro con pago de rescate), también podemos plantearnos si lo más importante es siempre la comunicación (entendida en términos de éxito) o si tal vez, en ocasiones, me temo que en muchas ocasiones, la falta de comunicación es sólo un fracaso para el que empezó el proceso, pero no para el oyente, lector o espectador, pues él ha podido sacar conclusiones muy provechosas y satisfactorias pero que son absolutamente personales y que nada tienen que ver con las intenciones iniciales.

Muchos autores son oscuros intencionadamente.Expresan de manera obtusa sus intenciones. ¿Qué buscan? O bien creen que el conocimiento y la comunicación tiene verdadero valor cuando cuesta conseguirlos, o son simplemente unos elitistas.
La poesía condensa en pocas palabras hondos significados. El efecto causado cuando se capta la intención es profundo pero suele estar al alcance de muy pocos.
La comunicación que se da entre un cantante y su público puede ser muy grande, y desde ese punto de vista es muy dificil evaluar la transcendencia que ese acto tiene.¿Dónde está la diferencia entonces entre Julio Iglesias y Marvin Gaye por ejemplo? Ambos probablemente han conseguido causar el efecto deseado. La comunicación se ha producido. Es un éxito comunicativo.  ¿Que hace que uno sea más transcendente que otro?¿Cómo expresarlo con palabras? Yo desde luego lo veo, lo percibo clarísimo pero se me hace muy dificil convencer al fan de Julio Iglesias con palabras.¿Baja la intensidad y la calidad de la comunicación cuando el objetivo es la gente en general, la tan denostada masa?¿ Es cierto que lo minoritario es por propia naturaleza más exquisito y de más valor?¿Tienen que estar reñidas la calidad y la cantidad cuando hablamos de comunicación?¿Es posible hacer algo sin intención alguna?¿Valen intenciones tan genéricas como entretener, divertir etc?Son muchas preguntas para una rápida respuesta.Podemos simplificarlo  resumiendo todas en una: ¿Es posible la comunicación o estamos condenados a no entendernos nunca?

Por favor, ayuda.

Esta entrada nació como efecto causado por  este comentario. Las intenciones pueden,a pesar de todo, ser totalmente diferentes.