Adiós invierno

Termina el invierno. Me gustan sus colores. Negro, gris y blanco. Todo está en ellos. Te acogen en su frío silencio. Tienen un riesgo: la nostalgia. Aumentan las distancias. Entre el negro y el blanco un mundo plagado de infinitos grises. La noche y el día se entremezclan sin estridencias. Volvemos siempre a ellos. Es inevitable. Todo son porque todo lo contienen. Nada escapa a ellos, nunca ponen límites. Negro y blanco. Blanco y negro. Todo es gris según se mire. Sin luz no hay sombra.

Invierno anticipado

Acaba de llegar el otoño y ya pienso en el invierno. Los dos son para mi uno. El año en dos partes: día y noche, casa y calle, oscuridad y luz. Ya me he mentalizado. Hasta ahora me resistía a admitirlo. Me agarraba a los atardeceres que poco a poco perdían colores y luz.

Esta mañana he dado un largo paseo y por la tarde me he quedado en casa. La casa en otoño y en invierno es un lugar diferente. Hoy lo he vuelto a sentir claramente y he aceptado lo inevitable. Zapatillas, jersey y luces encendidas. Las cortinas corridas ocultando las ventanas y las calles. Cuando pienso en mi casa pienso en mi casa iluminada. Luz artificial que crea esquinas, sombras y rincones. Casa como refugio y como olvido. La miro de nuevo como lugar necesario. Necesito ordenarla, recorrerla, pensar en ella. Sentirme bien de espaldas al mundo.

Meses diferentes ante mí. Olvido del verano y deseo de libros, música, fuego, castañas y vino. Noches largas para ser vividas entre palabras. Madrugar con terrible pereza pensando en volver a la casa iluminada. Paréntesis, refugio, abandono entre cuatro paredes.

Las calles de la ciudad más vacías y recorridas más apresuradamente. Luces, también, que la visten de tonos diferentes. El frío que poco a poco se apodera del ambiente, frío que nos fuerza a refugiarnos en nosotros mismos. Concentración y ensimismamiento.

Anticipo también paseos por el campo, amarillo convertido en marrón y la casa, la otra, erguida al final del camino esperando. Música, paso rápido y manos en los bolsillos. Caminos de tierra, campos desnudos y el horizonte apenas atisbado. Los colores poco a poco desvaneciéndose hasta que llegue el invierno transparente. El jardín desierto, durmiendo y la casa con la puerta cerrada. Dentro luz, calor y sosiego.

Estoy ahora en casa, en este comienzo del otoño, sentado a la mesa conocida, testigo de tantas palabras. Ellas estudian historia y filosofía. Yo desgrano letras adelantándome al tiempo. No hace frío y lo siento. Hay todavía luz de octubre pero enciendo mi lámpara blanca. Ayer está aún muy cerca pero me veo ya en mañana.

Suena Robert Allen Zimmerman. Su voz me saca de mis pensamientos. Me alegra pensar que este otoño dudoso haya traído este regalo desde Suecia. Nunca hubo premio más merecido. El mundo está lleno de ignorantes.

Con Bob llega el otoño y vendrá después el invierno. Aquí estoy yo para vivirlo y para esperarlo. Espero recorrer sus días y sus noches, habitar las casas y llenarlas de silencios, calor y palabras.

Camino del invierno

El frío ha empezado casi por sorpresa. Manos en los bolsillos, cuerpos encogidos y caras rígidas frente al gélido aire de la mañana. La nieve anunciada que no llega y el sol, que cuando aparece, ya no calienta.

Colores de otoño que se escapan poco a poco de la memoria. Marrones, amarillos, ocres y rojos que a pinceladas cubrían esta parte del mundo.

No sé, en el fondo, lo que prefiero. El otoño me llama a la calle y al campo. Al paseo sosegado y contemplativo. El invierno que se acerca me invita a quedarme en casa, a encender las luces y a mirar por la ventana.

Días cortos y noches cada vez más largas. Música suave mientras escribo, libros en la mesilla, meterse en la cama, taparse hasta el cuello, pasar las hojas con la punta de los dedos. Esperar, por fin, que llegue el sueño. Mientras tanto, pensar en lo que ha sido.

Una ráfaga de viento en la ventana.

Sueño en un día color nieve. No es blanco, es de un gris único e inimitable. Camino por la tierra dura y fría. Me gusta el ruido de mis botas al pisarla. El mundo parece dormido. Silencio y sólo dos tonos, no colores. Claros y oscuros. Diferentes pero cercanos.

Sueño en una ciudad ya en noche cerrada. Luces amarillas asoman a través de la ramas de los árboles. Camino también por las aceras, oculto tras la ropa que me protege del frío. Desde allí observo, con los ojos bien abiertos, la prisa de la gente que se cruza conmigo en silencio.

Sueño con mi casa, con mi casa vestida de invierno. La calle oscura tras la ventana. Las luces encendidas. Mis discos, mis libros, mis fotografías, mi butaca, mi mesa. Mis lápices y mis papeles.

Sueño con estar donde quiero estar.

Un ráfaga de viento en la ventana.

Despierto.

El mundo se llama ahora Siria, París, Mali. El otoño y el invierno son ya conceptos sin sentido. Apago la radio. El agua caliente de la ducha limpia la sangre que todo lo inunda.

Febrero y el invierno van muriendo

IMG_4843cFebrero y el invierno van muriendo. El frío y la lluvia persisten en su empeño de quedarse. En la ciudad, desierta, según la veo ahora, todo es agua, gris y viento. Las gotas de lluvia chocan con los cristales, los árboles parecen encogerse ateridos y de los coches sólo llegan las luces que atraviesan la furia del agua.

Pienso en mi casa y llegar se me hace imperativo. Quiero ver morir febrero a través de la ventana. Quiero que la música haga callar al viento. Quiero que las luces iluminen el gris del cielo.

El invierno va terminando pero parece luchar por no marcharse. Yo, detenido, le digo adiós y al mismo tiempo ya le añoro. Invierno de quietud, invierno de paréntesis. Mantas, colchas y edredones. Libros, chimenea y té caliente.

La primavera a la vuelta de la esquina. Ya no estoy tan seguro de quererla.

El invierno que se me queda. Invierno que contemplo. Luz sin luz. Fotografía.

Febrero vacila. Yo le invito a sentarse.

Agua, frío, nieve, sol que no calienta. Blancos, grises y, a veces, azul transparente.

Tanto tiempo deseando olvidarte para finalmente anhelarte.

Febrero que se muere entre soledades. Invierno que se escurre entre los dedos. El sol que anuncia su victoria. Yo me conformo con contemplar la lluvia en los cristales.

Febrero ya casi inerte.

Febrero.

Santa Claus is coming to town

Días de ausencia. Días de silencio. Paul Auster en la mesilla. El invierno que llega. Música detrás de las palabras. El árbol vestido de  rojo, verde y amarillo. Frío que entra por las rendijas. Bill Evans en la memoria. Voces en la casa. Vaho en los cristales. Un dedo dibuja la luna. Olor a castañas. Calma pintada de blanco. Nieve que no llega. Pasos que no cesan. Santa Claus is coming to town. Compota de manzana, turrón de yema. Fuego que calienta las manos. Bing Crosby  a través del silencio. Qué bello es vivir. Blanca Navidad. El milagro de las campanas. De ilusión también se vive. Largas noches. Sosiego. Recuerdos de infancia. Recuerdos inventados. Juguetes olvidados. Cartas a los Reyes Magos. Calles de ciudad en grises y blancos. Paseos por el campo. Árboles desnudos. Tierra que tirita. Silencio lleno de vida. Palabras de Styron. Wynton tocando la trompeta. Chet caído por la ventana. You better watch out. La puerta que se cierra. La palabra casa. El concepto casa por fin aprehendido. Olor a pueblo. Sarmiento en llamas. Vino dulce que calienta la garganta. Paréntesis. Parada. Pausa merecida entre el todo y la nada.You better not cry. Doce uvas. Besos y abrazos. En busca del tiempo perdido. El sol también saldrá mañana. Cinco de enero. Ilusión en los ojos. Tú antes que yo y antes que nosotros. Sueño imposible. Sombras y delirios. He sees you when you are sleeping. Libros leídos. Fotografías apresando la risa. Días que se van para no volver. Noches que anidan en el alma. El mundo imponente ante nosotros.Aún tenemos el tiempo. Todavía hay esperanza. Santa Claus is coming to town.

Happy Christmas!


Hibernum

Hojas solitarias,cielos grises, rosas y amarillos.Ramas desnudas,niebla acogedora,caminos perdidos.
Tierra dormida.
Nubes blancas, nubes negras,sombras oscuras,luz entre tinieblas.Verde mustio,tibio sol,tonos dorados.
Blanco y negro.
Juegos de luz, soledad y silencio.
Frío,nieve,hielo, escarcha.
Noches largas.