Autorretrato incompleto

No soy rencoroso. Se me olvidan todos los males que creo que me han hecho. No soy vengativo. La venganza, además de improductiva, requiere atención constante y, eso, es demasiado laborioso. No soy envidioso. Me encuentro bien con lo que tengo y soy como soy sin más ambiciones. No soy avaricioso. Vivo sin saber lo que poseo. No por tener demasiado sino suficiente. No soy mentiroso, o al menos en lo importante. Siempre suelo decir lo que pienso y guardo las mentiras para lo conveniente. No soy presuntuoso. Trato de no dar nada por sentado. No soy cobarde. Lucho por vivir como pienso. No soy ambicioso. Tal vez me equivoque pues algo debe de tener la ambición cuando hay tanto empeño en valorarla. No soy egoísta, o no lo soy de manera desmedida. Pienso mucho en mí, pero también en nosotros. No tengo prejuicios. Lo que sé o sospecho no trato de utilizarlo en contra de nadie. No soy imparcial. Tamaña labor queda en manos de los jueces y ellos, que son como yo, tampoco pueden serlo. No soy violento. No porque no pueda sino porque no quiero. No soy manso, que dios me perdone. Siempre he preferido el lobo al cordero. No soy idiota. Nunca miro el dedo cuando señala a la luna. No soy vanidoso, aunque después de lo dicho parezca serlo.

No soy nada de eso. Al menos así lo creo. Y sin embargo, no me siento bueno.

Warlock

De niño soñaba a menudo con vivir en  un pueblo del oeste americano.Me gustaba imaginar el ruido de mis botas en el entarimado que iba del saloon a la oficina del sheriff,el polvo que siempre se levantaba cuando llegaba la diligencia, los  caballos atados mientras los vaqueros  se tomaban un whisky que indefectiblemente el camarero les lanzaba haciéndolo deslizar desde la otra esquina de la barra,el desierto amarillo que se intuía rodeándolo todo y Kitty, siempre Kitty, que,provocativa, dominaba con su falso lunar en la mejilla a los vaqueros que se gastaban su jornal de la semana en una partida de poker.

La conquista del oeste pone a nuestro alcance un escenario perfecto para estudiar , a la manera de las tragedias  griegas,la disputa del hombre entre lo salvaje y lo civilizado, el intento  de valores como la justicia o la paz por  hacerse necesarios,el impulso humano por llegar a entenderse y construir en vez de destruir.

La vida  en la frontera de todo provoca sensaciones diferentes. La necesidad de establecerse y de considerar un territorio nuevo como casa y la posibilidad de seguir siempre en movimiento con el cielo  y las estrellas como techo.La conquista del oeste es un búsqueda constante en un espacio que se antoja infinito.Todo es nuevo y todo es peligro.Lo desconocido  y la epopeya de su descubrimiento.

En mis ojos de niño todo aquello era aventura.A pesar de la violencia permanente no era consciente de su presencia. Era parte del juego. Aquellos hombres y mujeres, lanzados en pos de una nueva vida, se enfrentaban cara a cara con la muerte y con lo desconocido.Muchos caían en el camino y la pistola arreglaba  aquello que la palabra no podía resolver.Hombres primarios que nunca disparaban por la espalda.Era mejor morir de frente que matar como un cobarde.Vaqueros analfabetos que hablaban de honor y valentía. Buscadores de tesoros que consumían su vida  en la búsqueda,  valedores de la ley que sabían de antemano que una bala acabaría con su vida. Borrachos, prostitutas,mineros,cazarecompensas,pistoleros que nos hacían  insufribles al telegrafista, al banquero o a tía Polly que se santiguaba al verlos.

Escenario, como he dicho, perfecto para descubrir lo mejor y lo peor que llevamos dentro.Violencia y venganza mezclada con un sentido primario de la justicia.Vida errante  y búsqueda de un lugar en el mundo.Empezar de cero.Ese sueño que tantas veces soñamos pero que nunca es posible.Trágica lucha contra el destino y trágicos héroes que desafiaban a dios, la naturaleza y los demás hombres.

Levantarse, caer y volverse a levantar del suelo polvoriento que ensuciaba la ropa y las entrañas. Leyendas de forajidos que no producían miedo.Fragilidad de la vida que avanza entre balas que silban al pasar a nuestro lado.Todo efímero , nada constante.

Ley  y orden traicionadas por la llamada de lo salvaje.Hombres y mujeres sin pasado.Futuro incierto.

Creo que nunca había leído un western.El Far West es para mi cinemascope. Cow boys, Dogde City, Ok Corral,Pat Garret y Billy the Kid.El desierto y el polvo.Pañuelos ocultando la cara,sombreros, espuelas,colts , whisky y zarzaparilla.Dormir al raso en torno al fuego, cabalgar por inmensas praderas,sol abrasador, llegar a la ciudad y traspasar las puertas del saloon.

Ya lo he hecho. He leído una increíble novela que narra en ese fondo cinematográfico la lucha del alma humana por encontrarse.Ese viaje mucho más azaroso que el hecho por cualquier caravana en la búsqueda de un nuevo mundo.Oakley Hall narra con maestría el origen de la sociedad.Análisis certero sobre la dificultad de encontrar reglas que fundamenten la vida en común.Reflexión sobre el bien y el mal que conviven en cada uno de nosotros.

Warlock es un embrión de sociedad que parece condenada al fracaso.Ciudad sin ley y sin valores.Seres humanos que fabrican héroes siempre por su conveniencia. Héroes que luego  molestan y que han de desaparecer.Seres malvados que ofrecen la vida por amistad.Espíritus inquietos que prefieren la incertidumbre del camino a la tranquilidad del amor.Hombres que hacen y se humanizan y otros que dejan hacer y se animalizan.Valientes violentos y pacíficos cobardes.Toda la contradicción que el ser humano encierra mostrada en un mundo perdido y naciente.El hombre dejado a sí mismo para ver  quién de los que lleva dentro vence.

El hombre se une cuando lucha contra algo.Cuando se vislumbra la amenaza o cuando ya sucedió la catástrofe.Creemos entonces ver a  lo mejor del ser humano.Lo trágico , lo descorazonador es que el hombre se une siempre en contra de algo, nunca a favor.

Canning, el ayudante del sheriff, había sido la esperanza de Warlock.Durante el tiempo que desempeñó el cargo llegamos a creer, con ese eterno optimismo humano, que se realizaban progresos, aunque moderados, hacia la implantación de una especie de orden en Warlock. Desde luego era, con mucho, el mejor de la variopinta proliferación de agentes que se habían encargado de nuestra cárcel.

Seiscientas ochenta y siete páginas más tarde cerré el libro. Ya no quería vivir en un pueblo del lejano oeste americano.No me importaba el sonido de mis botas, no deseaba tomar un whisky en el saloon en compañía de Kitty.No quería nada de esto pero  conocía un poco mejor los entresijos del alma .

Lo que Heráclito no dijo

  • Los ansiosos tienen una meta: la alegría, los depresivos otra: la serenidad.
  • No hay nada que cueste más que decidir.
  • Quien medita, contempla y sólo se contempla la nada.
  • Cuando la ignorancia y la vanidad se unen siempre vence esta última.
  • La ficción,entendida como mentira, nos debe ayudar a interpretar la realidad que nos rodea,no a inventarnos la realidad que nos conviene.
  • La ambición es un arma de doble filo que siempre termina cortándonos.
  • Lo más cercano  a la felicidad es algo tan cabal como ser consecuente con uno mismo.
  • El problema de fondo es que no tratamos el fondo.
  • Lo peor de haber sido feliz es estar recordándolo  constántemente.
  • La competitividad es uno de los mayores y más peligrosos venenos que existen.
  • La muerte es la única certeza que tenemos.
  • El que pudiendo aprender no aprende es un necio.
  • Los abismos tienen sentido, no cuando caemos en ellos sino cuando conseguimos salir.
  • El pasado y el futuro no existen, son sólo conceptos que inventamos para no hablar de lo único evidente: el presente.
  • Aceptar la muerte, mirarla de frente y convivir con ella, es la única manera de ser ,en verdad,personas.
  • La vida es bella porque es breve.
  • Nuestra vida no sólo es un cúmulo de experiencias y vivencias sino que, fundamentalmente, es el camino que han ido creando nuestra decisiones.
  • La perfección, o al menos algo que se acerque a ella, suele provocar cierto rechazo.
  • El tiempo es la única cárcel de la que es imposible escapar.
  • Lo más notable que tiene el ser humano es el deseo de conocer.
  • La vida consciente, el yo, el alma, la mente, el espíritu comenzó en el momento en que alguien llamó piedra a la piedra, sol al sol y muerte a la muerte.
  • En la vida real gobiernan las disyuntivas, tenemos que escoger entre esto o lo otro. En nuestro mundo interior dominan las copulativas, queremos esto y lo otro.
  • Ni dios, ni el destino, tal vez el azar, pero decir el azar es no decir nada, nos arrebatan la responsabilidad de nuestros actos.
  • La felicidad está en el camino.
  • Una delgada línea  separa los  opuestos.
  • La libertad nos puede llevar a la equivocación, ese es el precio que pagamos.
  • Saber vivir es la más dificil de todas las artes.
  • Las fantasías son para tenerlas, no para vivirlas.
  • Hacer lo que nos gusta, decir lo que pensamos,sentirnos en definitiva a gusto con nosotros mismos, querernos, ser valientes y tomar decisiones es nuestra tarea si queremos vivir dignamente.
  • El uso de la violencia , aunque nos lleve a conseguir el logro que nos proponíamos, es siempre hijo de un fracaso anterior.
  • La maldición de los idiotas  es no disfrutar de las cosas a su debido tiempo.
  • El ser humano tiene una clara, tal vez innata, tendencia a preferir que los demás decidan por él.
  • Siempre sucede que tenemos más claro aquello que no sabemos  que lo contrario.
  • La existencia de verdades objetivas y universalmente aceptadas sería una buena cosa y nos facilitaría mucho la tarea, pero ,para nuestra desgracia,no existen.
  • No somos respetables por lo que pensamos sino porque pensamos.
  • El perdón, casi siempre, no es sino una versión condimentada del olvido.
  • La muerte da sentido a nuestra vida ya que la dota de tiempo.
  • Somos contradicción.
  • El terror a lo desconocido nos ha hecho crear dioses a nuestra imagen y semejanza.
  • La vida, la naturaleza carecen de valores.
  • Tener conciencia de que el tiempo pasa es tener conciencia de que existimos, de que somos y, trágicamente, de que tenemos un principio y un final.
  • En el infinito nada sucede, todo es quietud, no hay movimiento.
  • Concebimos la felicidad como un momento pleno que nunca termina. No es más que un sueño, eso nos mataría. Lo que nunca termina no existe.
  • No hay que confundir el azar con lo inexplicable.El azar es aquello que escapa de nuestro control.
  • Somos máscaras que poco a poco hemos ido tallando, que ocultan hasta el olvido la verdadera expresión de nuestra cara.
  • La actitud razonable es aquella que se plantea la posibilidad de poner todo en el aire,hacer como que lo que parece que es no lo sea, y, a partir  de ahí,ir hacia delante.
  • La duda es el motor que nos empuja.

He dicho

Las tres vías

Consideraciones

La paciencia es una virtud. Según se mire.A veces llamamos paciencia a la incapacidad para reaccionar.Pensemos, por ejemplo, en lo que sucede cuando alguien dice o actúa de una manera con la que no estamos de acuerdo.Tenemos tres opciones:mandarle a tomar viento fresco.Normalmente no es recomendable aunque  puede en ocasiones ser necesario por higiene mental.Libera tensiones.La segunda sería rebatir sus argumentos o actitudes con otros que consideramos más adecuados. Esta es la vía razonable, aquella mediante la cual se supone que deberíamos conseguir los mejores logros, tanto personales, puesto que es nuestra propia conciencia la que nos impele a actuar así y esto le deja a uno con la sensación del deber cumplido, como prácticos, ya que es el único medio por el que podríamos convencer a nuestro adversario para que deponga su actitud o modifique sus criterios en un tiempo razonablemente corto.La tercera vía es la de no decir ni hacer nada, bien porque consideramos inútil cualquier pronunciamiento al considerar que no merece la pena el esfuerzo en vista de los previsibles nulos resultados o bien porque contamos hasta diez antes de respirar profundamente y esperamos mejor ocasión para resolver el entuerto.

Las tres vías las utilizamos constantemente todos.Miente quien diga lo contrario.La diferencia entre las personas reside en cúal de las tres utilizamos más asiduamente.Los partidarios de la primera, llamésmole la vía del exabrupto, suelen ser personas que  no buscan convencer sino vencer. Si fueran deportistas practicarían el boxeo.Tienen muy claro que quien no piensa como ellos, está contra ellos y actúan en consecuencia.El mundo lo dividen entre listos y tontos y ellos son siempre los listos.Estas personas son inofensivas cuando limitan su campo de acción al bar de la esquina o a la oficina.Si les damos alguna responsabilidad la cosa cambia.Las consecuencias son ya imprevisibles.

La segunda, la bautizaremos como la vía razonable, la utilizan personas metódicas que suelen estar muy convencidas de lo que piensan y que consideran que su punto fuerte consiste en descubrir el punto débil de los demás y, de esa forma, desbaratar,sus ideas,acciones u opiniones.Serían indudablemente,en nuestro símil deportivo,practicantes de las artes marciales o ajedrecistas.Estos no son simplemente listos, se consideran más bien inteligentes y sus contrincantes son seres primarios a los que se puede convencer o en su defecto derrotar dialécticamente.

La tercera vía suena siempre bien porque la relacionamos con algo nuevo y original.La denominaremos la vía paciente.Su método de acción consiste en dejar que el otro acabe dándose cuenta de su error por sí mismo.Nunca le contradicen.El mejor desprecio es no hacer aprecio es un lema que llevan grabado a fuego en su frente.No practican ningún deporte, se limitan a pasear.Huyen de la competición.Ponen en el tiempo sus esperanzas pues, como dijo aquél,el tiempo pone  a cada uno en su sitio.

No es difícil concluir que todas ellas tienen sus pros y sus contras. La primera desahoga, ya lo hemos dicho,pero puede esconder  violencia y ésta es cuando menos peligrosa.La segunda es lógica y puede que demoledora dependiendo de la valía de quien la practique pero, siempre hay un pero,puede ser cansina.El ser humano,nos guste o no, gusta a menudo de dejar de ser razonable y actuar por impulsos.La razón agota al impulso, lo aburre.La tercera busca dar ejemplo,cree que la única manera de que alguien comprenda su error es que lo viva en primera persona, que se dé cuenta,que sea consciente y que vea la luz.La trampa en este caso es que ,como decía al principio, esta argucia, no pocas veces, no es más que un disfraz de la  cobardía.No nos atrevemos a rebatir o a criticar y nos convencemos a nosotros mismos,ésta es probablemente la capacidad más desarrollada por el género humano,de que es más sabio no decir o no hacer,que no merece la pena actuar y que un profundo silencio acabará desbaratando los argumentos  o las acciones del otro.

Tópicos

Todas las clasificaciones son injustas, todas encierran parte de verdad y de mentira.Son como los tópicos, en los que  todos caemos aun a sabiendas de que no describen objetivamente la realidad.Tomando el hilo de los tópicos podemos mostrar con ellos un ejemplo gráfico.Los latinos representarían al primer grupo, son los que vociferan,los que ríen en alto de lo que dice el otro y los que tratan de acallar a fuerza de gritar más fuerte.Esa desconsideración del contrario parece situarles en el mal camino en la asignatura de las relaciones humanas.La realidad nos demuestra sin embargo que su cultura es envidiada por su adaptación a la vida, por su alegría y  por su capacidad de disfrutar a pesar de las  dificultades.Mucho ruido y pocas nueces.

Los centroeuropeos se nos muestran como ejemplo del esfuerzo y del trabajo.La razón es su diosa y el desarrollo su objetivo.En cuanto tienen un minuto libre se lanzan de cabeza al caribe o al mediterráneo.Disfrutan como locos mostrando al vikingo que llevan dentro.Si la razón no convence utilizan sin dudarlo el martillo para imponer sus criterios.La letra con sangre entra.

La tercera vía es oriental.Su capacidad de aguante es infinita, su paciencia proverbial y su sabiduría, aunque casi nadie la entienda,es legendaria.Cuando China despierte, en Benarés encontré la verdad,hare krishna…Todo el mundo vuelve fascinado de la India y nos intenta convencer de que allí la pobreza no es pobreza, es otra cosa.Viven en la miseria y sonríen. Esta reverencia dura lo que el recién llegado tarda en darse una ducha de agua caliente y en encender su televisión de cuarenta y dos pulgadas.La paciencia es una virtud. Ohmmmmmmm.

En occidente, donde ya casi todo es marketing y publicidad, ya hemos patentado la cuarta vía e incluso la quinta.Falta un pequeño detalle: darles contenido.

P.D.: Somos contradicción. Este texto está plagado de ella.Así quiero que lo esté.

El camino suave

Nunca aprendí kung-fu.Lo más que llegué es a practicar judo durante bastantes años . Uno es de origen chino, el otro japonés.El primero significa fuerza interior(según me chiva K) el segundo algo así como camino a la suavidad.El kung-fu no lo sé, pero el judo trata de aprovecharse de la fuerza utilizada por el contrario en tu propio beneficio.No hay que resistirse a la fuerza que nos aplican sino que debemos usarla para que con la máxima suavidad y amabilidad podamos derrotar a nuestro contrincante.Cuando amamos o perdonamos a un enemigo estamos aprovechando toda la energía que él ha gastado en su ira u odio hacia nosotros para con una amable sonrisa, una suave palmada en la espalda o poniéndole la otra mejilla, dejarlo en evidencia. Todo su odio no ha servido para nada, nuestra impasibilidad le afecta más directamente que cualquier respuesta violenta, que es la que él busca.Le desconcertamos, no actuamos como el quiere que actuemos.La fuerza de la razón, del autodominio por encima de la fuerza bruta, la ira, la venganza o el odio.
La fuerza se aplica para provocar una reacción. Si ésta no se logra, no sirve para nada.Sé que esto plantea problemas de índole práctico:Jesucristo y Sócrates fueron condenados a la cruz y a beber cicuta respectivamente y Gandhi fue asesinado.Nosotros no somos ninguno de esos tres personajes o símbolos.¿Qué hacemos entonces?¿Somos capaces de llevar hasta las últimas consecuencias nuestras convicciones?,¿podemos permanecer impasibles ante la violencia, la intolerancia o la injusticia que nos afecta?No y además no queremos.Hay casos en los que utilizaríamos sin dudar la violencia y no nos arrepentiríamos de ello.Las propias leyes que hemos creado para poder convivir necesitan de la coacción del castigo para poder ser útiles.El hecho de que fuésemos capaces de matar en determinadas circunstancias no justifica el ojo por ojo , diente por diente.El hecho de que tengamos que aprender a reprimir y dominar la violencia que llevamos dentro no significa que la violencia sea inevitable.El gran paso es No querer ser violento.Esa debería ser nuestra voluntad.Aprovecharnos de la fuerza del otro en nuestro propio beneficio es lo que el hombre lleva intentando hacer desde siempre para lograr la civilización.Lo mismo que hacemos con la naturaleza tenemos que hacerlo con nuestros semejantes, sobre todo con nuestros enemigos. De la misma manera que nos aprovechamos de la fuerza del viento y del agua para producir energía con el mínimo esfuerzo, tenemos que aprovechar el odio y la fuerza bruta para convertirlo en “fuerza racional”.Sócrates, Ghandi  y Jesucristo  no hicieron más que enseñarnos el camino.El camino suave.No sé si practicaban kung-fu, pero eran expertos judokas.

Normalmente, si utilizamos la violencia,no nos quedamos satisfechos.En unos casos porque sabemos que ante la falta de argumentos hemos optado por lo fácil, en otros, incluso cuando esa violencia ha sido fruto de la legítima defensa,nos queda un poso de inquietud y de amargura por haber tenido que llegar a ese punto.Las revoluciones populares ante situaciones de injusta dominación suelen representar el escenario adecuado en el que creemos que no queda otro remedio que la fuerza y la violencia. Las justificamos argumentando que no teníamos otra opción y que el objetivo es procurar la libertad y la justicia que nos habían sido negadas.Conocemos de sobra momentos históricos en los que parece que tal uso de la violencia estaba totalmente justificado.El espíritu revolucionario que ha movilizado a lo largo de la historia a pueblos enteros en pos de conseguir acabar con la represión y la falta de libertad ha ido siempre acompañado de la justificación de la fuerza. Nadie, sin embargo, debería escoger los métodos violentos como primera vía de actuación.El uso de la violencia , aunque nos lleve a conseguir el logro que nos proponíamos, es siempre hijo de un fracaso anterior.Cada uno ha de ser capaz de juzgar cuando ha llegado el momento de utilizarla.Lo lógico es que la razón nos diga que nunca.La vida real nos dice que a veces.Los gorilas piensan, o eso creen, que siempre.La ley de la selva es todo menos una ley, de ahí la incongruencia de su nombre.Entre la razón y la fuerza yo me quedo con la fuerza de la razón y con las ganas, no nos engañemos, de no ser nada razonables de vez en cuando.

La excepción que confirma la regla es una bella frase inventada para casos como éste.