La duda perpetua

Tener certezas nos cuesta la vida.Vivir en la duda perpétua, en la indefinición y considerar que todo es relativo nos somete a una tensión intelectual que salvo inconscientes o ignorantes  es muy dificil de sobrellevar.La certeza ofrece seguridad y nos permite olvidar las inumerables cosas de las que no sabemos nada.Cuando no se puede argumentar una verdad se da un triple salto mortal para caer en la  más irracional de las certezas:la fe.Cuando no permitimos que esa fe sea cuestionada caemos en el fanatismo.La diferencia entre el fanático y el creyente es que el primero nos quiere imponer a todos los demás su creencia.El fanático no se cuestiona nada, da por hecho que se halla en posesión de la verdad y por eso nos la impone; si es necesario no duda en hacerlo por la fuerza.Es el grado más alto de paradoja intelectual que podemos llegar a conocer:el que no sabe, el ignorante, el fanático es el que cree conocer la verdad y la impone a sangre y fuego al que sabe mucho más que él.Sé que los creyentes en cualquier cosa negarán lo irracional de sus creencias.Es lógico, en ello les va la solidez de su existencia. Tener fe no expresa más que la voluntad de creer en algo sin tener que hacerse preguntas sobre ello.No es poco. Con los fanáticos no tengo que preocuparme, saben tanto que no les hará falta leer este estúpido texto para contradecirme o simplemente rebatirme.Los fanáticos repelen la razón de la misma manera  que la naturaleza repele la línea recta.Es una perdida de tiempo tratar de razonar con ellos.Sólo hay una cosa que no nos sobra,  y esa, es precisamente el tiempo.

La ciencia infusa no existe.Certeza y fe buscan el descanso y la seguridad.Queremos con ellas construir la casa empezando por los cimientos.La duda sin embargo se nos antoja como hacerlo desde el tejado.Si uno hiciera un análisis exhaustivo de cuáles son las  verdades a las que realmente se puede asir sin engañarse al menos un poco, tendría que reconocer que su terreno de juego es el subjetivo.Responder no sé  demuestra frecuentemente más sabiduría que asegurar categóricamente la verdad de algo de lo que desconocemos casi todo.

Casi siempre sucede que tenemos más claro aquello que no sabemos  que lo contrario.Cada vez que se declara categóricamente que algo es verdadero estamos mintiendo o exagerando deliberadamente y lo sabemos.A pesar de ello, da mucha seguridad tener esas certezas en la recámara.Nos da orden y sentido.Nos sentimos refugiados. Son como nuestra casa.Son la balsa en la que navegamos por el inmenso mar de la duda.Por eso, aunque no se admita, nos gusta tener todo clasificado y jerarquizado.Ser siempre consecuente puede que sea lo más adecuado pero nos impide  declarar a los cuatro vientos que determinada verdad  es irrefutable.En el fondo,tener algo pensado y decidido nos da la seguridad que nos quita el sempiterno y lógico depende.Vivir en la duda y en lo subjetivo se ransforma así en un árduo esfuerzo que nos cuesta la confianza y hasta el prestigio social e intelectual.La ciencia incluso se muestra más humilde en su interpretación del mundo que el común de los mortales que se declara a sí mismo seguro de algo.

Lo más sensato, al final, es agarrase al arte.Las únicas certezas que quedan ancladas en nosotros, son las que sentimos como tales a través de la emoción artística.La ciencia podrá explicar  cómo se mueven los electrones o por qué erupcionan los volcanes.Nadie pone en duda tales explicaciones pero poco nos importan.Sin embargo, cuando sentimos en las entrañas la iluminación de una metáfora o el dolor provocado por la música sabemos que no podemos explicarlo con razonamientos, que, tal vez, ni palabras haya para hacerlo, pero dentro de nosotros vive la certeza  de la comprensión, del descubrimiento y la ilumunación.Los electrones están por ahí danzando pero nosotros nunca los hemos visto ni sentido.Los átomos de que estamos compuestos  se volatilizarán cuando hayamos muerto, seguirán  uno a uno su camino pero ya no serán nosotros.Nuestras creencias y certezas no viajarán con ellos.¿Dónde quedarán?.

Al final no nos queda más remedio que vivir basados en el acuerdo.El impulso de conocer es imparable.La ignorancia sólo conduce al fanatismo y de este hay que huir como de la peste.La ciencia tratará siempre de dar una explicación de los hechos pero siempre habrá más cosas que no conoce de las que es capaz de explicar.El método científico es útil, nadie lo duda, pero nadie vive basando su existencia en la utilidad.Intuiciones, sentimientos y deslumbramientos que no pueden ser explicados son los que jalonan nuestro aprendizaje a lo largo de la vida.Cuando la tierra era plana, sus habitantes tenían las mismas dudas e incertidumbres que ahora que nos transportamos en una esfera por el espacio.

Tratar de agarrarnos a las certezas es comprensible.El ser humano se ha embarcado en un viaje muy  ambicioso, no es otro que el del conocimiento.En ese viaje a lo desconocido nos sentimos sólos y diminutos.Por eso la palabra verdad nos deslumbra.La verdad es el sol que nos da la vida y la duda y el azar nos hacen vivir en las sombras.Yo tengo por cierto que somos animales nocturnos.

51 comentarios en “La duda perpetua

  1. La certeza más grande que padecemos hoy por hoy es la perplejidad. De ello estoy seguro. Tan seguro como cuando no hallo las palabras adecuadas para expresar lo complejo del problema. A dicho estado me refiero. Entonces es cuando recurro al arte, lo cual, como bien has dicho, es lo único que quedará de mi gesta.
    En pocos años nadie se acordará si era alto, bajo, listo o tonto, sin embargo (Es mi caso) las pinturas, los anagramas, los logotipos, los diseños que un día realicé, será mi legado más cierto.
    Quizá no sea la mejor solución, pero visto lo visto; la comunidad científica nos engaña, el banco mundial nos roba, los políticos se burlan de nuestras convicciones, el poder nos corrompe. ¿cómo no sentir perplejidad? El sistema no se sostiene, pero no el sistema de moda: salvar al planeta, las ballenas y todo eso, el modelo social es lo que naufraga, las democracias se desmoronan, la pobreza se extiende, la violencia se identifica con los nuevos tiempos, etc.
    Así pues, déjenme coger los pinceles que tengo que lidiar con los lienzos, expresar lo que no puedo terminar de explicar aquí mismo. Y confieso lo mucho que me gustaría hacerlo.
    Es lo que tenemos los artistas, una celda para crear un mundo aparte cuando nos sentimos perplejos.

  2. Primer comentario: Si tu post fuera una foto de flickr, le habría hecho una nota (un “sub-encuadre”) desde Lo más sensato, al final… hasta vivir en las sombras. Y entonces le habría pegado una etiqueta que dice “Sublime”. Pero aunque nunca me lo han hecho, sospecho que no me gustaría. Así, sospecho que a ti tampoco. Y sin embargo….

    [Nota: Eso que tú llamas “dolor” no sólo lo provoca la música.]

  3. Hola Eduard,
    Los mundos aparte que crean los artistas son los que nos permiten entender algo, aunque sea poca cosa, de la realidad que nos rodea. El arte y la ficción surgen de la perplejidad de la que hablas y gracias a ellos nos acercamos algo más a la comprensión o al menos a la reflexión sobre la realidad que nos deja perplejos.La perplejidad hace por tanto de motor de la creación artística y a veces también de la científica.

  4. Primera respuesta al comentario:Me gusta comparar una entrada a una fotografía.Como ella, tiene un encuadre y cada cual le da su enfoque.Si una parte de ella te parece sublime(me da vergüenza escribirlo a mí),me alegra,y mucho.
    Ese “dolor” que no es dolor, es otra cosa, por supuesto que no sólo lo provoca la música.Tan sólo era un ejemplo posible, un encuadre, un enfoque.

  5. Segundo comentario:

    Entre la certeza (un absoluto) y la duda (otro) hay virtualmente infinitos grados; desde abajo hacia arriba, de menor y menor duda, pasando por un “Maybe” perfecto (50-50) hacia una certeza cada vez mayor que tienda a la certeza total.

    Así, no tenemos todos que ser psicólogos vs. fanáticos (o sea “nada-es-realmente- cierto y nada-podrá-saberse-nunca-de-todos-modos porque todo-es-subjetivo-y-cuestionable” VS mi-verdad=la-única-verdad y la-tuya-está-equivocada) Ahora que lo veo, parece que es verdad que los extremos se tocan…. Y, bueno, naturalmente no toda certeza es fanática y no todo fanático la tiene (yo diría todo lo contrario: siente que debe, que necesita tenerla y/o que debe hacer creer a los demás que la tiene; pero si así fuera, por definición, sería sabio no fanático).

    He visto que podemos tener cada vez más certeza. Que podemos conocer las cosas, que somos capaces de diferenciar. Que hay cosas ciertas. Que hay falsedades. Que hay mentiras. Estas cosas existen. Que no todo es igual a todo. Y que el conocer y el saber tienen igual (si no más) de observación y de experiencia que de reflexión y teoría.

  6. Por eso me gusta pensar que ante la incertidumbre los humanos hemos construido lenguajes, códigos que nos permiten hacer de la realidad algo más llevadero… y en esa categoría entran precisamente tanto la ciencia como la religión o el arte: son un conjunto de símbolos estructurados que nos permiten comunicarnos con otros y darnos la impresión de que poseemos una pequeña balsa para navegar en el mar de lo existente… estoy de acuerdo con Milla en que los extremos se tocan: las ciencias, las religiones y las artes son un camino para sublimar la existencia, pero llevados al extremo se convierten en dogmas que más que construir el diálogo lo destruyen… una última reflexión: debemos reconocer que a los que nos gusta compartir ideas nos gusta también saber que existirá siempre el punto de vista que difiere… se imaginan un mundo en el que nadie difiere de lo que pensamos? significaría tal vez el final de la incertidumbre porque probablemente habremos alcanzado la verdad y entonces, toda existencia habrá perdido sentido. Saludos.

  7. Hola Edgar; para mí “el fin de la incertidumbre” es como dices, pero con una pequeña variante: ESTA existencia que conocemos perdería sentido, no necesariamente “toda existencia”. ¿Y si hubiese otra, o miles más…? No me refiero al “Cielo” (Dios me libre, jajaja!) Simplemente a diferentes estados de ser, quizá esos mismos que siempre hemos soñado, aquellos que lamentamos no vivir en este momento y que añoramos, cualesquiera que sean en tu caso, en el del dueño de casa o en el mío…… Si esas otras “existencias” realmente “existieran” o pudieran llegar a existir, ¿no sería deseable la certidumbre, ya, por fin, de una vez por todas aunque sólo fuera para acabar con el estado de cosas que vivimos abominando?

    Tercer comentario Vivimos, tal como tú dices, basados en el acuerdo. Lo que llamamos realidad es un acuerdo. Las intuiciones, sentimientos y deslumbramientos que mencionas, sí pueden explicarse, sólo que consideramos que la explicación les haría perder la magia del misterio y elegimos, con premeditación y alevosía, la incertidumbre de la ignorancia romántica o poética. Pero no tiene que ser así. Porque somos nosotros mismos quienes creamos la magia y quienes mantenemos funcionando a pesar de todos los pesares, esas intuiciones, sentimientos y deslumbramientos: partículas microscópicas de nuestra omnisciencia original, expresada a través del arte: comunicación perfecta, reflejo perdurable de nuestra omnipotencia original.

  8. “Los fanáticos repelen la razón de la misma manera que la naturaleza repele la línea recta.”

    Felicidades, jusamawi, un texto redondo.

    Arte, ciencia, religión, amor. Todos ellos lenguajes y todos ellos con su sintaxis y semántica, es decir, con su incertidumbre, con su forzada construcción. Lo único que existe somos “nosotros” y nuestra dolorosa y tierna pretención de trascendencia.

    Cada cuál elige a qué entregar su vida y sus sentidos. Cada uno elige su fe, su creencia ciega. No sólo a una religión, o un dios.

    El viaje del conocimiento que mencionas es interminable e imparable, morirá con el último hombre y eso sólo tal vez.

    Un saludo.

    atanorblog.wordpress.com

  9. Respuesta al segundo comentario:”nada-es-realmente- cierto y nada-podrá-saberse-nunca-de-todos-modos porque todo-es-subjetivo-y-cuestionable”¿Por qué atribuyes esta opinión sólo a tus amigos los psicólogos?
    El fanático, en efecto, suele ser una figura sugestionable y muchas veces ignorante que se aferra a las certezas para tener algo en que apoyarse.Son cobardes también y temen a la natural duda de la que todos partimos.La verdad de los fanáticos es la más ridícula de las verdades pues nunca es propia sino impuesta.
    Tú último párrafo lo suscribo si con certeza te refieres a conocimiento.La certeza que implica la imposibilidad de equivocarse me da cierto respeto.

  10. Egdar,
    Con el lenguaje construimos la realidad.Nuestra realidad.Las posibilidades del lenguaje son infinitas pero no garantizan certeza alguna.Tal vez el único lenguaje que pueda describir el mundo sea la matemática.Pero con las matemáticas la comunicación no es muy satisfactoria.Su objetivo es, además, que no haya puntos de vista diferentes, y , como bien dices,¿a qué nos dedicaríamos entonces?

  11. Por lo mismo que tú atribuyes el no-dolor a la música… como ejemplo clásico, y el más “palpable”. Esta visión del mundo la comparten todos sus adeptos y precursores por igual, desde Kant y Wundt hasta las lectoras de la revista Cosmopolitan, pasando por la Teología “moderna”, el constructivismo en la educación y la teoría feminista, entre otros varios….

    Certeza tiene cinco definiciones bastante técnicas. Te doy algunas no textuales: 1. El conocimiento mismo es certeza; el conocimiento no son datos. Para obtenerla, se debe ser capaz de observar. 2. Saber que uno sabe; es un estado de ser. 3. Claridad de observación. ¿Suscribes?

  12. Es una excelente pregunta, pero muy difícil de responder.
    Usando una analogía, pienso que –como seres potencialmente capaces de un nivel altísimo de conciencia que somos– la disminuimos en principio a sabiendas: comenzamos, por puro aburrimiento, a jugar a la gallinita ciega y en algún momento “olvidamos” que teníamos la venda puesta y que era un juego (como cuando “olvidamos” que tenemos los anteojos puestos y comenzamos a buscarlos por toda la casa), y nos desesperamos porque no podemos ver y creemos estar ciegos… ¿Lo estamos?

  13. Edgar V,
    Gracias.
    Cada vez estoy más convencido de que vivir pensando en la transcendencia es el mayor de nuestros errores.Abandonamos con ello el camino del conocimiento y caemos sin remedio en la fe ciega o la deseperanza.Es dificil evitarlo pero deberíamos vivir con ello no para ello.

  14. Milla,
    Suscribo, pero me hecho a temblar cuando confundimos conocimiento y verdad con fe ciega.
    Saber que no sabemos puede ser tan cierto como su contrario.

    Tu primer párrafo en torno al no dolor no termino de entenderlo¿?

    Peor que ciegos.El ciego no tiene remedio.No quitarnos la venda de los ojos es más grave.Al menos nos queda la esperanza.

  15. Está bien temblar si sabes por qué, pero yo no la confundo y apuesto que tú tampoco, así que no te preocupes.

    Saber que no sabemos, si es cierto, es “claridad de observación”, por tanto, por definición, certeza.

    Quise decir que pongo por ejemplo a mis amigos psicólogos, del mismo modo que tú pusiste por ejemplo la música: sólo como ejemplos, respondiendo a tu pregunta de por qué atribuyo una opinión sólo a ellos…

    Sí, hay esperanza. 😀

    Creo que necesitas activar los hilos de las respuestas…

  16. Entendido.

    Hoy estoy miedoso.También me da miedo la esperanza.A veces desemboca en esperar que las cosas sucedan y no en hacerlas suceder que es nuestra obligación.

    A los hilos les tengo respeto, no miedo,voy progresando.Veré lo que puedo hacer.La semana pasada tuve un viaje astral a su cuenta.Consultaré a mi oráculo particular.

  17. Bueno, pues quizá entonces nos gritaremos a través de un túnel o algo, yo no pienso bajar hasta allá. Eres bienvenido acá en 3.5 🙂 Cuando quieras.

  18. Me devano los sesos descifrando tu 3.5.Sé que cuando se desvele su significado me pondré rojo de vergüenza.Hoy he tenido un día agitado y parece que mi cerebro no da para más.
    Help!

  19. Oh, Dios, perdóname. 3.5: “alegría” en la escala de tono emocional. 1.0: Miedo. Soy yo quien se pone roja. “Ponte contento” ¿sí? No ceo que exista la ubicuidad emocional. Por cierto ¿viaje astral? Me imagino que es una broma. Buenas noches.

  20. “La verdad es el sol que nos da la vida y la duda y el azar nos hacen vivir en las sombras”-me gusta mucho esta frase.

    “Solo se que no se nada” es una de mis frases favoritas porque como tu dices el ser humano solo esta realmente seguro de lo que no sabe y duda continuamente de lo que cree que sabe.

    una reflexion sobre la duda muy completa!!!

    es un placer leer lo que escribes
    un saludo=)

  21. Hola de nuevo fire,

    Una vez más gracias por tus palabras, por tu visita y por tu comentario.Aprender a vivir con la duda en un mundo en el que nos vemos obligados a tomar decisiones,( y es justo que así sea),es tremendamente dificil.Por eso es tan fácil caer en la tentación de que sean otros los que decidan por nosotros o entregarnos a la irracionalidad de la fe para calmar el malestar de nuestra inseguridad y de nuestras dudas.

    Un abrazo

  22. Milla, totalmente de acuerdo contigo en que sólo esta existencia perdería sentido… tal vez debí haber escrito que toda existencia en esta coordenada espacio-temporal perdería sentido. Aquellas otras existencias que acaso sólo existen en nuestros sueños o en nuestras experiencias trascendentales, tal vez se guían por otras reglas.

    Jusamawi, no es que los diferentes lenguajes generen certeza… más bien generan la sensación de certeza pero, como todo en la vida, dicha sensación va acompañada de su gemela malvada: la duda. Por eso algunos deciden recorrer el camino del conocimiento como viajeros constantes en ruta de tren: observan, a veces atentos y otras más bien distraídos las imágenes que visitan sus ojos, hacen escalas en algunas estaciones, pernoctan incluso en el lugar por un tiempo, pero saben siempre que el día de mañana hay que abordar el tren de nuevo y continuar el viaje.
    La matemática, sin duda es un lenguaje util para comprender al universo, aunque aun inexacto. Me gusta más la postura de su prima la Estadística, que a partir de Kolmogorov asume que el universo es un lugar maravilloso de infinitas posibilidades que se distribuyen entre 0 y 1 y de ese tamaño es la medida de la incertidumbre.
    Comparto contigo la preocupación por la fé ciega. Para mi la fé es esa sensación de tranquilidad que, una vez que hemos hecho lo que nos corresponde, surge de entender que el universo acomodará las fichas aleatoriamente sobre el tablero. Un abrazo.

  23. totalmente de acuerdo contigo, es tremendamente dificil vivir con la duda en la nuca siempre y mas aun no caer en la comodidad de que decidan otros por ti.
    estamos obligados a decidir porque siempre hay varias opciones, pero tambien está el arrepentimieto o el deseo frustrado… odio quedarme con la duda de si he hecho lo correcto o de si he tomado el camino adecuado…
    uf podria hablar de este tema horas y horas

    cuando tenga mas tiempo profundizaré mas en este campo
    gracias por plantear cosas tan interesantes
    un abrazo

  24. Milla, de acuerdo en que guardan similitudes y paralelismos esas otras existencias… así como deben tener reglas que jamás entenderemos, pero que resultan igual de intrigantes (al menos para mi)… Richard Bach dice que los físicos plantean que cada posibilidad que tu mente pueda imaginar (e incluso aquellas que no alcance a dibujar) existe en una dimensión particular del universo… no se si esto sea cierto, pero suena fascinante.

    Releyendo los comentarios me doy cuenta que probablemente todos concordamos en reconocer la tensión certeza-duda… y en que tal vez esa tensión haya sido el motor de buena parte de los conocimientos.

  25. Edgar,
    Iba a contestar a tu penúltimo comentario, pero tras leer el último creo que me basta con decir que has dado en la llaga.” La tensión certeza-duda es el motor de buena parte del conocimiento”
    Así lo creo. La curiosidad, las ganas de conocer se verán siempre espoleadas por esa duda constante. Un mundo con certezas absolutas es tan inimaginable (y tan peligroso) como un mundo feliz.

    fireinyoureyes,
    Tienes toda la razón en lo que dices.Lo que tenemos que tener claro siempre es que entre decidir y no decidir es mejor siempre lo primero.Arrepentirse de una mala decisión es mucho más llevadero que arrepentirse de no haber optado.

  26. Edgar, tienes una especie de sexto sentido para dar en el quid, que no sé por qué tiene que ser una llaga, necesariamente… Bach, de manera un poco mística para mi gusto actual (fue mi favorito absoluto por unos cuantos años, especialmente en el puente aquél hacia el infinito, no, fue en UNO…) le da voz a los sueños más queridos de la raza humana, a las añoranzas más dolorosas inclusive de nuestro espíritu y nos plantea algo que un amigo mío llamaría esperanza ciega, basada en la fe o algo similar. Supongo que no me vas a creer si te aseguro que en gran parte, quizá en lo esencial, él tenía razón y que esas cosas son comprobables. Pero lo son. (Sin drogas ni cosas “raras”). Y lo mejor de todo es que tener esa certeza basada en la experiencia no las hace menos fascinantes, ni hace a esta existencia carente de sentido ¡¡¡sino todo lo contrario!!! ¿Nunca se te ha ocurrido pensar que todas esas cosas que hacen que la gente considere cosas como “nunca llegaré a saberlo”, o “es imposible de conocer sin volverse un fanático”…. son ni más ni menos que trampas (o minas) para intentar matar (o al menos lisiar) esa curiosidad que nos hace en principio tener un motivo para levantarnos cada mañana y siquiera mirar por la ventana?

  27. Milla,
    Pienso que Edgar ha metido el dedo en la llaga porque a mucha gente le cuesta y (le duele ) aceptar que la duda es compañera de la certeza.Es dificil no sentirse seguro.Cuando creemos estarlo y algo o alguien nos hace dudar deberíamos sacar partido de ello para aprender más. Ese dedo en la llaga de la duda hace que nos duela porque puede que nuestras convicciones se tambaleen.

    La curiosidad , las ganas de conocer si se detienen ante lo que tú llamas trampas( y con razón), no son verdaderas.La prueba está en que llevamos toda la historia de la humanidad preguntándonos las mismas cosas y no nos hemos dado por vencidos.De hecho, nos seguimos levantando de la cama todas las mañanas.¡Y mira que se está bien en la cama a esas horas!

  28. Milla, justamente la referencia que hago de Bach proviene de UNO… supones mal cuando dices que no te creeré, porque yo mismo he recorrido caminos de experimentación probablemente similares a los tuyos… me encanta el camino de la ciencia, pero he encontrado en otros satisfacciones similares…justamente creo que existen esas trampas de las que hablas, pero uno es el que decide ponérselas… para el conocimiento no hay más limitantes que las mentales, me parece…

    Jusamawi, ahora tú eres el que pones el dedo en la llaga, porque creo que a la gente le cuesta aceptar la duda porque lo asume como algo personal… confunden la duda con la debilidad, piensan que equivocarse invalida a las personas que son, en vez de a las ideas que en ese momento tienen… para ellos, aceptar la duda es aceptar que no tienen el más mínimo control sobre las cosas… y como bien lo dices, cuando nuestras convicciones se tambalean es cuando más podemos aprender… cuando no existe cuestionamiento ponemos el piloto automático en nuestras mentes y seguimos sin reparar en la realidad… hasta que un punto de crisis nos cimbra y nos obliga a mover las neuronas de nuevo… me parece que este post se está poniendo cada vez más interesante!!!

  29. Edgar, es como en la guerra. Hay minas. Si lo sabes, puede que no pises ninguna, si eres suficientemente hábil…. Como con aquello del dolor, nadie “elige” pisar una mina a sabiendas, pero es nuestra responsabilidad y de nadie más el evitarla si es que queremos llegar a alguna parte, al otro lado de ese campo minado.

    Me dieron ganas de volver a leer UNO… ¿dónde habré puesto ese libro?

  30. Milla, hiciste que me acordara de aquel principio budista que dice: el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. En el camino del aprendizaje sin duda pisaremos alguna o varias minas… pero si nos gusta este camino de aprendizaje está en nuestras manos levantarnos y seguir en él (evitar el sufrimiento, pues)… yo también debería volver a leer UNO… hace casi 10 años que lo hice por primera vez. Saludos.

  31. Milla,
    Uno elige pisar.Eso entraña riesgo.El sensato sopesa dónde pisar.El precipitado no mira dónde pisa.El cobarde se queda con el pie en el aire y no se mueve.Yo elijo elegir.Intento ser sensato y pensar antes de tomar una decisión.Si me precipito tengo más opciones de equivocarme.El pusilánime no decide nada.Si además es tonto, está muy contento porque cree que así no se equivoca nunca.

    Edgar,
    La relación entre duda y debilidad y seguridad y fortaleza no siempre es cierta.De hecho muchas veces no lo es.La duda es razonable.Dudar es un camino necesario para llegar a conocer.Reconocerse dudoso expresa fortaleza si somos capaces de seguir hacia adelante y de tomar nuestras decisiones sin red.La seguridad nos da cierta imagen ante los demás pero en el fondo es poco fiable.En muchas ocasiones es la debilidad la que nos empuja a agarrarnos al salvavidas de la aparente certeza.La fe es uno de esos consoladores.Lo razonable es dudar y lo valeroso es actuar (que fundamentalmente consiste en tomar decisiones).

  32. Edgar, sabio principio el que mencionas. Es exactamente así. De hecho (aún no acabo de convencerme, pero parece ser el caso) estoy en proceso de aprender (teoría y práctica) los diversos mecanismos por los cuales se relacionan, entrelazan, complementan, separan, afectan, atraen, repelen…. la fuente de la vida (el espíritu) y el universo físico. Y la lección número uno parece ser que no ha habido hasta ahora aprendizaje posible sin cierta dosis de dolor, o cierto grado de impacto entre ambos… Me resistí y me resistí, pero estoy a punto de rendirme ante la evidencia. 🙂

    J, es cierto. Elegimos pisar porque queremos/debemos llegar al otro lado. Es maravilloso cuando nuestro cálculo es impecable y al fin obtenemos lo que nos hizo correr el riesgo. Es horrible cuando lo que esperábamos encontrar ya no está o, peor aún, nunca estuvo.

  33. Milla, eso que ahora estás aprendiendo es lo que todos, en mayor o menor medida estamos aprendiendo, aunque le llamemos a las variables y a sus relaciones de formas diversas… creo que si lo pensamos bien, la historia de la humanidad está guiada por esa búsqueda… me da gusto que estés en ese camino.

    Jusamawi, yo iría más allá… la duda es lo que hace que todo conocimiento nuevo aparezca, es su fuerza catalizadora, mientras que la certeza es la fuerza estabilizadora del conocimiento, la que da los elementos para “tejer fino” sobre lo que se acaba de descubrir y luego permite que éste madure hasta que caduca. Visto así, podríamos pensar en la dualidad certeza-duda como un continuum. No obstante, y aqui es donde conecto con tu argumento, esta relación es incierta porque no sólo puede expresar continuidad, sino también ruptura. La duda, llevada al extremo produce inmovilidad, nos vuelve pusilánimes, como bien dices. La certeza, también llevada al extremo, genera de igual forma inmovilidad y luego dogmas. La cuestión aquí es que si podemos asignarle una cualidad al conocimiento es la movilidad y por eso, ambos principios (duda y certeza) pueden atentar contra el conocimiento.

  34. Milla, dos preguntas: ¿Es tan maravilloso obtener lo que buscábamos? ¿Es tan terrible no obtenerlo?

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