Los recuerdos alegres nos producen tristeza. La tristeza nos ayuda a superar situaciones adversas. Superar situaciones adversas nos llena de esperanza. La esperanza nos paraliza y nos agarramos a ella como a un clavo ardiendo. Los clavos ardiendo queman y duelen. Del dolor nace la melancolía. La melancolía con música no es otra cosa que blues. El blues es desventura, lucha y deseo. El deseo es motor, vida, movimiento y peligro. El peligro es para los valientes. Los valientes van siempre hacia adelante, miran siempre hacia el horizonte. Tú eres blues y eres valiente. Tú me traes recuerdos alegres y los recuerdos alegres me producen tristeza. La tristeza es lo contrario a la alegría. La alegría nos deja satisfechos. Los satisfechos no necesitan nada. Quien no necesita nada no tiene anhelos y sin anhelo no existiría el blues.

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