El hombre que subió al tren

Dadas estas seis palabras, se trata de escribir una historia con la condición de no empezar de nuevo jamás.Lo mismo que la vida empieza y no para, las palabras dichas permanecen.Podremos luego decir otras pero nunca borrar las ya pronunciadas.El hombre subió al tren.Eso no lo podemos cambiar.viatren2

El hombre que subió al tren no quería saber nada.Recorrió el pasillo lentamente y ocupó el primer asiento vacio.Permaneció cabizbajo hasta que el tren se puso en marcha, entonces levantó la vista y miró por la ventana.Sabía que era la última vez que vería esos árboles,esa tierra húmeda y el infinito gris que todo lo envolvía.No sintió nada.Ni pena ni alegría, ni ansiedad ni nostalgia.Eso le gustaba.La falta de sentimientos le proporcionaba la calma que necesitaba.Poco a poco fue sabiendo dónde estaba.La decisión había sido tomada.Sacó un cuaderno de su bolso de viaje.Lo abrió y pasó una a una sus hojas en blanco.Ese gesto  repetido le tranquilizaba.Tomó un lápiz en su mano,pensó por un instante y comenzó a escribir de forma pausada:Yo era yo hasta ayer, pero ya no quiero serlo.Creo que tengo derecho.Escribo estas líneas a quien corresponda para hacer constar que no quiero ser buscado y menos encontrado.No me escapo, nada malo he hecho.Ninguna obligación me retiene.Tan sólo quiero ser yo.Yo nunca escogí ser lo que fui.Pero he decidido dejar de serlo.Todo lo que viví me es ajeno.Voy a empezar desde cero.Reivindico el derecho de crearme, de  ser yo mismo, el que sin infancia escoja el camino,el que sin escuela aprenda por sí mismo,el que sin ayer invente su mañana.Quiero ser un hombre despojado de recuerdos.Necesito conocer la vida por mí mismo.

Tan absorto estaba en sus palabras que no escuchó la voz del revisor que le reclamaba el billete.Cerró el cuaderno.Buscó en su bolsillo y extendió el papel al hombre que de pie junto a él esperaba.Otra vez solo y en silencio, observó a la gente que lo rodeaba.No conocía a nadie.Podía ser quien quisiera.Podía incluso entablar conversación con otro pasajero y  reinventarse. Llamarse Andrés, vivir en Londres y ser astrofísico.Estar casado y tener dos hijos que ansiosos esperan su vuelta.Ha venido a un congreso.Estará sólo unos días y luego volverá a Inglaterra.También sus ideas pueden ser diferentes, y sus gustos y creencias.Tendrá tiempo para pensar cómo quiere ser y qué cosas le gustarán.Este vacío absoluto en el que se encuentra le fascina. No quiere de momento certidumbres.Se queda pensando y al rato abre otra vez  su cuaderno: La verdad no está en ninguna parte.Yo era mi pasado y mi pasado ya no existe.Sólo quedan recuerdos y esos,  sin duda, me pertenecen.Los recuerdos no pueden ser compartidos.Haré con ellos lo que quiera.Los voy a tirar por la borda. No los necesito.Quiero ser yo sin pasado.Seré una página en blanco.Estas últimas palabras le dejan pensativo.Relee las líneas que ya lleva escritas y se da cuenta de que ya se ha creado un pasado.Un pobre hombre que escapa de la vida, que juega a inventar un futuro que no existe, que se refugia en un tren en un viaje a ninguna parte,que escribe en un cuaderno lo que otros mil veces ya han escrito antes. Quiere ser página en blanco y las palabras escritas ya llenan su memoria.El tren atraviesa en ese momento una pequeña ciudad.Calles, casas y personas que le recuerdan a todas las  ciudades.Se ve ahora ingenuo, impotente.Igual a todos los iguales.No quiere saber nada más. Cierra los ojos e intenta no pensar en nada.Quiere dormir un rato y no soñar.Desearía despertar después y no recordar nada.Quiere que su cuaderno,el testamento de su otro yo sea leido, respetado y olvidado.Necesita desaparecer para transformarse en algo diferente.No pienses, no recuerdes, se dice.

Un ruido seco le despierta.No sabe qué ha pasado y tarda unos instantes en ser consciente de dónde está.El tren  se encuentra detenido.Pregunta qué ha sucedido. El revisor tranquiliza a los pasajeros explicando que se trata de una pequeña avería  que será arreglada rápidamente.Él vuelve a sus asuntos y retoma sus pensamientos.Al cabo de un rato comienza a preocuparse pues el tiempo pasa y siguen allá detenidos en medio de la nada.Trata de seguir escribiendo y no puede.Mira su reloj y descubre con horror que son las once de la mañana.Falta aún un buen trecho del trayecto y el congreso de astrofísica comienza a las doce.

Cuando llega por fin a su destino, se apresura, es demasiado tarde.Se levanta, se pone su chaqueta y coge su bolso de mano.Antes de abandonar el tren deja sobre su asiento el cuaderno cerrado.En el se encuentran su pasado olvidado y su futuro en blanco. Baja del tren y se pierde en el presente.

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